La cura de savia y zumo de limón - Artículo informativo de Jaume Queral - Naturópata

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¿En que consiste la cura de savia y zumo de limón?

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La cura de savia y zumo de limón
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En Navidades se suceden las comidas excesivas una tras otra. Las sobremesas son largas y la comida se junta con la cena. Además, los turrones, dulces y las bebidas con alcohol, junto la sedentariedad, hace que se acumulen muchas más toxinas de lo habitual. Después de todo ello, el cuerpo agradecerá una desintoxicación  y que mejor para ello que la savia y el zumo de limón.

La cura de savia y zumo de Limón

¿En que consiste la cura de savia y zumo de limón? De una manera fácil, podríamos decir que es una “limpieza depurativa”, cuyo fin principal  es el de desintoxicar el cuerpo, disolviendo y eliminando las impurezas acumuladas. Para ello, la cura va trabajando en diferentes etapas en nuestro cuerpo: en primer lugar actúa limpiando y descongestionando el tracto digestivo, para posteriormente actuar sobre los otros órganos de eliminación, como son el hígado y los riñones. La pérdida de peso  que logran las personas que siguen esta cura, es uno de los efectos directos de este proceso de depuración.

La cura de savia y zumo de limón consiste en  hacer un ayuno completo durante 7 a 10 días ingiriendo sólo el preparado de sirope de savia y ningún otro alimento más, a excepción de infusiones y agua. El ayuno es una milenaria terapia naturista que significa vivir durante un tiempo de las propias reservas, aprovechando el cuerpo para liberarse de grasas superfluas, detritus y toxinas y que no tiene porqué significar “pasar hambre”. Con el ayuno, el cuerpo y sus órganos se regeneran y se potencian nuestras facultades mentales, como por ejemplo la memoria. Después de la cura es necesario hacer una transición progresiva de adaptación del cuerpo de nuevo a la alimentación que durará unos dos o tres días a base de fruta, zumos y caldos vegetales.

Otra alternativa más suave es hacer un semi-ayuno, sustituyendo el desayuno y/o cena por dos o tres vasos del preparado, alargando así el ayuno nocturno. Por la noche, mientras dormimos, estamos ayunando, es decir, no ingerimos alimentos y el cuerpo aprovecha para limpiarse y regenerarse. Con este semi-ayuno nos proponemos alargar el ayuno nocturno, al liberar el cuerpo de la cena y/o del desayuno, siempre sustituyéndolos en cada ocasión por dos o tres vasos de sirope de savia, limón y agua. Ayudará a este semi-ayuno el evitar en la comida o comidas que realicemos alimentos como sal, embutidos, carnes rojas, fritos, pan blanco, harinas refinadas, café, alcohol, bebidas carbónicas, lácteos, etc... Potenciemos las verduras, frutas, cereales y productos naturales sin elaborar.

Normalmente, diez días suele ser un tiempo suficiente para que la desintoxicación se lleve a cabo y el cuerpo, mediante sus órganos implicados, haya podido eliminar  buena parte de los depósitos de grasa  acumulados en él. Una de las ventajas más importantes de este sistema de desintoxicación es que, al contrario de lo que pueda parecer, se puede perder la sensación de hambre. Esto sucede porque el estómago, al ver reducida su actividad,  deja de producir los jugos gástricos habituales  y, de esta manera, no se producen  los consiguientes movimientos que provocan la sensación de hambre. Otra ventaja importante es que al mismo tiempo que la persona va perdiendo peso mientras está siguiendo la cura, notará asimismo que tiene más energía y ello es fruto del propio proceso de limpieza.

Composición de la savia

La mezcla lleva un alto contenido de minerales, entre los que aparecen como principales: potasio, sodio, calcio, magnesio, zinc, manganeso e hierro. En su composición encontramos también presentes distintas enzimas y oligoelementos que el organismo necesita para un buen funcionamiento. Veamos cual es la composición del auténtico sirope de savia:

Sirope de arce, que es la savia dulce que producen los arces, árboles muy abundantes en los bosques de Canadá y que se recolecta entre marzo y abril de los ejemplares que con más de 40 años de antigüedad.

Otro ingrediente es el sirope de palma, procedente de una palma tropical (única en el mundo) cuyo tallo, cuando empieza a florecer, se corta para que destile las gotas de savia.

Y por último, el limón,  que ha de añadirse. El limón es generoso en vitaminas y minerales, posee el ácido cítrico que permite, con el metabolismo de las proteínas, lípidos e hidratos de carbono, la eliminación de los depósitos de grasa de los tejidos al tiempo que aporta la vitamina C indispensable para el organismo.

La forma de preparar la bebida dietética con la realizaremos la cura es la siguiente:
Para un vaso grande del preparado se necesita:

  • Dos cucharadas soperas de zumo de limón fresco (aproximadamente medio limón)
  • Dos cucharadas soperas del auténtico sirope de savia
  • Una pizca de pimienta de cayena en polvo (pimentón picante)

Estos ingredientes se mezclan en un vaso con agua tibia o fría, a gusto.

Sólo queda animarse y probarlo; seguro que no quedaréis decepcionados.


Jaume Queral Marco

Naturópata
Director de la Escuela Int. de Flores de Bach
Formador - Coaching Emocional

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