Miel de abeja: Propiedades y beneficios

La miel es uno de los alimentos cuyas propiedades terapéuticas son conocidas desde la antigüedad.

Beneficios de consumir miel de abeja

Históricamente, se ha utilizado y utiliza para aliviar los signos y síntomas de trastornos respiratorios, especialmente la tos. Por ello, la Organización Mundial de la salud (OMS) ha citado a la miel como un tratamiento potencial para el tratamiento de la tos.

También, se la ha relacionado para tratar otros síntomas asociados al resfriado común, con un amplio margen terapéutico, y de especial utilidad en la edad infantil.

Miel, un remedio contra la tos

Una dosis de 2,5 ml antes de dormir, tiene un efecto de alivio de la tos en niños de edades comprendidas entre 24-60 meses. Mucho más efectiva en comparación con la toma de difenhidramina y dextrometorfano, ofreciendo una mejoría en la calidad del sueño de los niños y sus padres. [1]Department of Child and Adolescent Health. Cough and Cold Remedies for the Treatment of Acute Respiratory Infections in Young Children. Geneva, Switzerland: World Health Organization; 2001. [2]Shadkam MN, Mozaffari-Khosravi H, Mozayan MR. A comparison of the effect of honey, dextromethorphan, and diphenhydramine on nightly cough and sleep quality in children and their parents. J Altern … Continuar leyendo [3]Paul IM, Beiler J, McMonagle A, Shaffer ML, Duda L, Berlin CM Jr. Effect of honey, dextromethorphan, and no treatment on nocturnal cough and sleep quality for coughing children and their parents. … Continuar leyendo

En un estudio similar, los padres identificaron a la miel de trigo sarraceno, tomada en dosis única 30 minutos antes de acostarse. Un tratamiento más favorable para el alivio sintomático de la tos nocturna asociada a infecciones del tracto respiratorio superior y el sueño de sus hijos (el suyo también), comparado con el uso de dextrometorfano. [4]Cohen HA, Hoshen M, Gur S, Bahir A, Laks Y, Blau H. Efficacy and tolerability of a polysaccharide-resin-honey based cough syrup as compared to carbocysteine syrup for children with colds: a … Continuar leyendo [5] Archer HG, Barnett S, Irving S, Middleton KR, Seal DV. A controlled model of moist wound healing: comparison between semi-permeable film, antiseptics and sugar paste. J Exp Pathol. 1990;71:155–70.

La unión de polisacáridos-resina-miel, se asoció con una mejor y más rápida mejoría en todos los síntomas clínicos a partir de la primera noche de terapia, comparada con un jarabe de carbocisteína, según un estudio aleatorizado, simple ciego, multicéntrico, que incluyó a 150 niños de 2 a 5 años, con tos asociada a infección de las vías respiratorias.

Tanto la tos nocturna, como la diurna mejoraron, al igual que la calidad del sueño de los niños y los padres.

Miel y el efecto antibacteriano

El mecanismo de acción de la miel se debe a la acción conjunta de sus variados componentes. El efecto antibacteriano parece estar relacionado con su alta osmolaridad, lo que impediría el crecimiento bacteriano. [6]https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3609166/ [7] Kwakman, P. H. S.,Te Velde, A. A.,de Boer, L.,Speijer, D.,Vandenbroucke-Grauls, C. M. J. E., et al. ( 2010) How honey kills bacteria. FASEB J. 24, 2576–2582. [8]Mavric, E.,Wittmann, S.,Barth, G., andHenle, T. ( 2008) Identification and quantification of methylglyoxal as the dominant antibacterial constituent of Manuka (Leptospermum scoparium) honeys from New … Continuar leyendo

La miel madura contiene en torno a un 80% de azúcares, principalmente glucosa, fructosa y en menor cantidad sacarosa y maltosa, con una presencia de menos de un 18% de agua. La alta concentración de azúcares combinada con un bajo contenido de humedad provoca estrés osmótico, que evita el deterioro de la miel por microorganismos. [9]Kwakman, P. H. S.,Te Velde, A. A.,de Boer, L.,Speijer, D.,Vandenbroucke-Grauls, C. M. J. E., et al. ( 2010) How honey kills bacteria. FASEB J. 24, 2576–2582. [10]Moore OA, Smith LA, Campbell F, Seers K, McQuay HJ, Moore RA. Systematic review of the use of honey as a wound dressing. BMC Complement Altern Med. 2001;1:2.

El bajo pH de la miel (generalmente entre 3,2 y 4,5), también parece contribuir a la acción antibacteriana de la miel. Otro importante agente antibacteriano presente en la miel es el peróxido de hidrógeno (H2O2). La enzima glucosa oxidasa, aportada por las abejas al néctar recogido para la elaboración de la miel, convierte la glucosa en H2O2 y ácido glucónico.

En la actualidad, se han identificado otros componentes como metilglioxal y royalisina (péptido del tipo de las defensinas – Defensina-1-), presentes en determinados tipos de miel, como compuestos con marcada actividad antibacteriana.

Otros beneficios

La miel también contribuye a regular las concentraciones plasmáticas de prostaglandinas, aumenta los niveles de óxido nítrico (NO) y tiene actividades antioxidantes.

Debido a su hiperosmolaridad, estimula el reflejo de la salivación y consecuentemente la hipersecreción de moco en las vías respiratorias. Pudiendo así, mejorar la depuración mucociliar en las vías y conducir a un efecto demulcente en la faringe resultando en una reducción de la tos. Que entonces, asociado al resto de propiedades, acelera la reparación y curación de descamación de la mucosa faríngea y por lo tanto reducir la irritación. [11]Raeessi MA, Aslani J, Raeessi N, Gharaie H, Karimi Zarchi AA, Raeessi F. Honey plus coffee versus systemic steroid in the treatment of persistent post-infectious cough: a randomised controlled trial. … Continuar leyendo

Datos sugieren que la miel, sola o en combinación con terapia convencional, podría ser un nuevo antioxidante frente enfermedades crónicas asociadas con el estrés oxidativo. [12]Erejuwa OO, Sulaiman SA, Ab Wahab MS. Honey: a novel antioxidant. Molecules. 2012 Apr 12;17(4):4400-23.

La miel constituye un excelente vehículo para los principios activos vegetales, en particular aceites esenciales. Consiguiendo así, una interesante acción sinérgica en el contexto de las afecciones respiratorias.

Miel: alimento de los Dioses

La miel es uno de los alimentos más antiguos, naturales y nutritivos que se conocen desde todos los tiempos. Goza de unas cualidades alimenticias y nutritivas excepcionales, a las que se les unen una amplia gama de cualidades terapéuticas que lo convierten en un elemento nutricional imprescindible y fácil de introducir en nuestras pautas dietéticas, siempre y cuando  su calidad esté garantizada, ya sea por empresas que ofrezcan sus certificados de calidad, pero sobre todo si utilizamos miel certificada de origen de la agricultura ecológica.

Desde la más remota antigüedad, el hombre ha estado fascinado por la abeja, un insecto de la que se beneficiado ampliamente en distintos campos de su producción. En los textos persas y  hebreos y en la misma Biblia ya se habla del producto más conocido de este incansable trabajador de la naturaleza, la miel.

Proceso de elaboración de la miel

Las abejas recogen con su trompa el néctar que las flores contienen en sus corolas. El néctar es una sustancia muy rica en vitaminas y en sales minerales.
Este néctar lo almacenan las abejas en su estómago y no empezará el proceso de elaboración hasta que el estómago no esté lleno. Para ello viajará de planta en planta, posándose en miles de flores, lo que da nombre a uno de los tipos más conocidos de miel.

Mediante las llamadas diastasas salivares, el néctar es fermentado en el estómago del insecto y se convierte en distintas sustancias nutritivas como son glucosa y fructuosa o levulosa. De esta fermentación se obtiene un líquido que la abeja se encargará de concentrar y airear mediante el fuerte e intenso aleteo de las alas, hasta dejar el líquido final, ahora dulce y espeso, en las celdas de cera de los paneles.

Alimento perfecto

De todo el proceso anterior, concluimos que al definir la miel, se trata de una solución saturada de azucares sencillos que contiene pequeños principios de proteínas, sales minerales, diastasas y vitaminas del grupo B, además de antisépticos como el ácido fórmico y la inhibina, sustancia ésta que paraliza el desarrollo de las bacterias nocivas.

Conocida es la capacidad antibacteriana, antiséptica y antibiótica de los productos obtenidos de la abeja especialmente el conocido como própolis, que debe su nombre al filósofo griego Aristóteles y que significa pro= a favor de, en defensa y polis=ciudad, en este caso la colmena y que recubre la misma atrapando a cualquier agente externo que quiera entrar en ella y lo “embalsama” evitando cualquier infección.

Esta composición principal de azucares confiere a la miel un alto poder alimenticio y energético (337 calorías por cada 100 gramos), de fácil digestión. Esto se debe a que estamos hablando de un producto que ya ha sido pre-digerido por la propia abeja, lo que favorece enormemente  el proceso digestivo. Desde las civilizaciones más antiguas hemos heredado pruebas que hablan de sus propiedades balsámicas en afecciones respiratorias, siendo de gran alivio en resfriados, gripes, bronquitis, etc…

La industria apícola

Para la producción de miel, las abejas depositan su valiosa carga procedente de la recolección en el campo mediante su viaje de flor en flor, en colmenas preparadas por expertos apicultores.

Éstos determinan mediante la colocación de las colmenas en parajes determinados de antemano de qué tipo de miel será la recolección. Cuando el campo escogido es variado, estamos hablando de la miel de mil flores.

Pero cuando las colmenas fabricadas a tal efecto por el apicultor se colocan estratégicamente en campo de naranjos, brezo, eucaliptos, romeros, etc… obtendremos los distintos tipos de miel que actualmente disponemos en el mercado y cada una de ellas con sus peculiaridades terapéuticas, de las que en nuestra herboristería o dietética nos sabrá informar.

Por fin podemos contar en el mercado con mieles procedentes de la agricultura ecológica, correspondientemente certificadas, lo cual garantiza que la miel que consumiremos ha sido elaborada por las abejas que han recolectado el néctar de las flores de plantas que no han sido abonadas químicamente, ni tratadas con pesticidas e insecticidas químicos al menos en un radio de 3km, además de asegurarnos que el producto no ha sido adulterado, cosa que, desgraciadamente, sucede a menudo.

Garantía de calidad

Puede suceder que a veces observemos que la miel tenga ha obtenido un aspecto cristalizado nos puede llevar a dudar de su estado e incluso su pureza. Nada más lejos de la realidad sino al contrario, ese estado significa que en su elaboración no ha sufrido manipulación alguna.  Es cierto que en el momento de elaborarse originariamente la miel el aspecto que presenta es de una sustancia más bien líquida.

El motivo de ello es que la temperatura en el interior de la colmena es elevado y la mantiene en su apariencia más ligera, pero fuera de ella y debido también a los azucares que forman su composición, tiene tendencia a cristalizar fácilmente. Simplemente con un poco de calor, volverá a su estado original sin perder ninguna de sus propiedades.

Por desgracia,  nos encontramos con demasiado frecuencia en que, contra natura, la miel siempre presenta un estado líquido y brillante que la hace más atractiva y nos induce a pensar en una mayor calidad y propiedades.

Nada más lejos de la realidad. La miel que podríamos llamar auténtica se espesa y cristaliza y la que se mantiene atractiva continuamente es muy probable que se deba a manipulaciones realizadas por empresas alejadas de un proceso natural y ecológico, por motivos económicos de algunas multinacionales basados en una imagen comercial. Confiad la compra de vuestra miel a una dietética de vuestra confianza.

Producto de calidad

 Por ello, debemos desconfiar de las mieles a bajo precio y de las que no sean opacas, granuladas, oscuras y pastosas.

Como se cita en el libro “LA MIEL, EL POLEN Y LA JALEA REAL” de ed. Cedel, “no es que todas las mieles claras sean adulteradas, pero casi todas las mieles adulteradas son claras”.

Las mieles procedentes de la agricultura ecológica y de productores naturales nos garantizan la autenticidad del llamado “alimento de los dioses”.

Referencias[+]