Situación geográfica: Las montañas de Prades están situadas en el sector NO de la Cordillera pre-litoral catalana y forman un bloque elevado sobre las planas del Campo de Tarragona y de la comarca de la Conca de Barberà. Ocupan una superficie de unos 260 km2. Después de los Ports de Tortosa son el segundo espacio natural del sur de Cataluña más importante, tanto en extensión como en riqueza biológica. El territorio que abarcan las Montañas de Prades afecta a cinco comarcas: Baix Camp, Alt Camp, Conca de Barberà, les Garrigues y el Priorat.
En las montañas de Prades se pueden distinguir dos conjuntos montañosos, separados por los valles del Siurana y del Brugent, ríos que siguiendo direcciones opuestas acaban desembocando en el Ebro y en el Francolí, respectivamente. El primero incluye las máximas altitudes del macizo, que culminan, cerca de Prades, en el cerro de la Baltasana con 1201 m. lugar desde el cual se pueden divisar grandes panorámicas. El segundo conjunto de montañas lo hace entre la collada de Alforja y las poblaciones de la Riba y la Selva del Camp. Aquí las altitudes son un poco inferiores, pero alcanzan los 1075 m en el monte Pelat, situado en el altiplano de los Motllats, elevado todo él por encima de los 1000 m.
Desde los tiempos más antiguos: Las montañas de Prades ya eran habitadas por el hombre primitivo. En un abrigo natural de roca calcárea del valle del Siurana hay el yacimiento más antiguo. Se han encontrado pinturas rupestres en cuevas a pie de risco, como la cueva del barranco de la masía del Llort y la cueva de la masía del Grado.
Del período neolítico los hallazgos son más abundantes y centrados en los abrigos de areniscas rojizas, cuevas calcáreas, en los rellanos de los riscos y en los fondos de los valles. También se han encontrado restos íberos y romanos aunque en poca cantidad, hecho que hace pensar que la humanización fue poco importante. Actualmente, los pueblos y aldeas que hay dentro del conjunto montañoso son los siguientes: Prades, l’Albiol, Arbolí, Capafonts, la Febró, Mont-ral, Farena, el Bosquet, l’Aixàviga, Rojals y Siurana. Es hasta la dominación sarracena que la presencia del hombre no empieza a ser importante. Los sarracenos se refugiaron en estas montañas buscando la protección que no ofrecía el llano. En el siglo XI, delante del avance de los cristianos se fortificaron. Con la reconquista, se dibuja el mapa actual de las Montañas de Prades. Los territorios ocupados se van repoblando y se van creando los actuales núcleos de población, a menudo sobre antiguos núcleos sarracenos o incluso más antiguos. Prades pasa a ser la capital como villa condal.
Naturaleza, paisaje, tradición y pueblos con encanto Las montañas de Prades configuran un marco ideal para disfrutar de la naturaleza y los entornos impregnados de bellos paisajes y pueblos rurales caracterizados por la tranquilidad y la gastronomía tradicional.
Los amantes del senderismo y las excursiones encontrarán multitud de posibilidades para satisfacer sus aficiones y disfrutar de itinerarios interesantes. Una gran red de senderos y pistas forestales cruzan todo el espacio natural. Muchos de ellos están bien señalizados y en algunos pueblos se puede encontrar información diversa. De carácter singular, las montañas de Prades están integradas por paisajes de agradable contemplación cargados de intensa luminosidad, riscos donde anidan las águilas y barrancos donde vuela el eco. También encontraremos parajes solitarios que inundan de paz interior al visitante y donde la naturaleza muestra su honda y radiante resplandor. Cimas donde los crepúsculos se visten de colores intensos mostrando sus bellezas cautivadoras al mismo tiempo que nos obsequian con momentos de silenciosa abstracción. Josep Abelló Ribera -CATSUD- Más información en la web www.catsud.com |