Casa Pià
Página dedicada a ofrecer información recopilada sobre Salud Natural
Enfermedades y Remedios

Plantas Medicinales Flores de Bach

Complementos Dietéticos Alimentación Natural Cosmética Natural Vitaminas
Naturales
Minerales y
Oligoelementos
 

 

PATOLOGÍAS RELACIONADAS CON EL ENVEJECIMIENTO
(Descripción de algunas de las más frecuentes patologías relacionadas con el envejecimiento)

PATOLOGÍA CARDIOVASCULAR

INCIDENCIA
Se ha de reseñar que las alteraciones cardiovasculares son la principal causa de mortalidad pasados los 65 años de edad y más aún pasados los 75, siendo la principal causa de ingreso hospitalario.
La incidencia de insuficiencia cardíaca aumenta con la edad, así como la de cardiopatía isquémica, las alteraciones del ritmo cardíaco y de las válvulas cardíacas, sobre todo la aórtica, y la incidencia de hipertensión.
Cada veinte minutos una persona muere súbitamente por fallo cardíaco, 400 personas mueren diariamente por enfermedades cardiovasculares, en total 150.000 mueren cada año en nuestro país.
Patologías como la aterosclerosis, la hipertensión arterial e incluso la hiperhomocisteinemia, están a su vez directamente relacionadas como factores de riesgo de distintas afecciones del aparato cardiovascular, como la insuficiencia cardiaca o la cardiopatía isquémica.
Por ello, en este manual de carácter preventivo, se realizará un estudio más detallado de los factores de riesgo desencadenantes, realizando tan sólo una breve descripción de la patología ya instaurada.

DIAGNÓSTICO
Diversas técnicas permiten evaluar con rapidez, fiabilidad y comodidad para el paciente la fisiología y patología cardiovascular:

  • Analítica sanguínea y/o de orina: para determinar los niveles de parámetros indicadores de riesgo cardiovascular (p.ej. colesterol total, HDL-colesterol, LDL-colesterol, triglicéridos, homocisteina, etc.).
  • Auscultación cardíaca: se escuchan los ruidos cardíacos con un fonendoscopio.
  • Registro de la presión arterial: mediante un esfigmomanómetro se mide la presión sanguínea (sístole/diástole).
  • Electrocardiograma: consiste en trazar el gráfico de la conducción eléctrica del corazón para detectar posibles ano¬malías.
  • Ecocardiografía: sirve para estudiar la función del corazón, de sus arterias, cavidades y válvulas en tiempo real. Se basa en la emisión de ultrasonidos.
  • Prueba de esfuerzo: permite confirmar o descubrir problemas que en reposo pueden pasar inadvertidos. Consiste en el estudio de los cambios electrocardiográficos y de la tensión arterial ante un esfuerzo físico máximo.
  • Cateterismo: se utiliza para registrar y analizar presiones y caudales en cavidades cardíacas, grandes vasos y estu¬diar el estado de las arterias coronarias mediante la introducción de un catéter por la arteria femoral hasta el corazón.
  • Holter: estudia en 24 horas el funcionamiento del corazón de las personas con arritmias o anginas de pecho. Un registrador electrocardiográfico portátil almacena toda la información.
  • Radiología nuclear: permite observar la función del corazón, el estado de sus tejidos y hasta el metabolismo del músculo cardíaco. Hay dos tipos: ventriculografía isotópica y tomografía por emisión de positrones o PET.
ATEROSCLEROSIS
Es un proceso inflamatorio crónico de la íntima (capa situada inmediatamente debajo del endotelio de los vasos; endo¬telio que está formado por una sola capa de células que está en contacto con la sangre), de las arterias de diámetro entre mediano y grande, que afecta más frecuentemente a los varones de 35 a 65 años que a las mujeres de la misma edad, y se incrementa en éstas después de la menopausia; la incidencia por sexo se iguala a partir de los 75 años.

Produce una pérdida de elasticidad y de la luz (diámetro interno) de las arterias, volviéndose rígidas y tortuosas. Se desarrollan placas ateromatosas en la íntima que son una masa de lípidos (principalmente colesterol) y colágeno en la que penetran unas células denominadas fibroblastos y células musculares lisas. Sobre las placas de ateroma se suelen depositar sales de calcio, proceso denominado calcificación, que transforma a las arterias en rígidas y quebradizas, no reaccionando a los incrementos de presión por lo que pueden romperse y producir una hemorragia.
La placa ateromatosa de color blanco-amarillento va aumentando progresivamente y crece hacia la luz reduciéndola, afectando a toda la pared del vaso y a extensos tramos del mismo. La circulación pasa de ser laminar a turbulenta, con disminución del flujo y ulceración de la placa. Si el endotelio que cubre la placa se rompe puede precipitar la trombosis en esa zona y permitir que su contenido en lípidos se libere en forma de émbolos; la hemorragia dentro de la placa puede agrandarla pudiendo llegar a ocluir la luz, de la arteria produciendo una falta de riego o isquemia del tejido nutrido por esta arteria.
La sintomatología clínica depende de la localización. Las consecuencias más graves son las producidas por la estenosis (angina de pecho) u obliteración de las arterias coronarias (esclerosis coronaria, infarto de miocardio) y cerebrales (esclerosis cerebral, infarto por isquemia, apoplejía). En la periferia se afectan principalmente las arterias de las extremidades inferiores (tromboangitis obliterante, claudicación intermitente, angiopatía diabética hasta producir gangrena).
Ninguna teoría explica todas los mecanismos que provocan el inicio o la aceleración de la aterosclerosis, pero básica¬mente su desarrollo se atribuye a agentes nocivos endógenos (predisposición familiar, hipertensión, hiperlipidemia, dia¬betes mellitus, hiperhomocisteinemia, complejos antígeno-anticuerpo, inflamaciones, trastornos de la perfusión) y exó¬genos (toxinas ambientales, nicotina, estrés). Probablemente se trata de una suma de múltiples factores, en la que desempeñan un papel especial la carga constante o una sobrecarga puntual y la edad.
Entre dichos factores, el exceso de colesterol en sangre (fundamentalmente concentraciones altas de LDL-colesterol) se ha relacionado con un mayor riesgo de aterosclerosis. Así, según los estudios, un paciente menor de 45 años con una con¬centración sérica de colesterol por encima de 265 mg/dl tiene un riesgo 5 veces mayor de desarrollar enfermedad cardíaca isquémica que otro de concentración inferior a 220 mg/dl.
Tanto las lipoproteínas de alta densidad (HDL) como las de baja densidad (LDL) desempeñan funciones vitales en el organismo. La tarea de la LDL es transportar grasas del hígado a las células, mientras que la HDL tiene la función de devolver las grasas al hígado. La LDL es más sensible a los ataques oxidativos, por otro lado, concentraciones altas de HDL-colesterol protegen frente a la coronariopatía; resultando muy útil como valor pronóstico la relación LDL-coleste¬rol/I-IDL-colesterol ya que determina en gran medida si se está degradando el colesterol o si se está depositando en los tejidos.
Valores de lípidos en sangre para la prevención de la cardiopatía coronaria (en mg/dl), según Consensos Europeo, 1980.

Ausencia
de riesgo
Valores
límite
Tratamiento
necesario
Colesterol total (CT)
<200
200-250
>250
Triglicéridos
<150
150-200
>200
LDL-colesterol
<150
I50-190
>190
HDL-colesterol
Hombres
>65(*)
35-55
<35
Mujeres
>65(*)
45-65
<45

Índice de aterogenicidad (CT/HDL)
Hombres
4,5
>4,5
Mujeres
3,9
>3,9

(*) Pronóstico favorable.

El valor de LDL-colesterol se puede calcular, conocidos los valores de los demás parámetros lipídicos y siempre que la trigliceridemia no exceda los 300mg/1, mediante la fórmula de Friedewald:
LDL-colesterol= Colesterol total - (HDL-colesterol + TG/5).

Parece que existen además una serie de factores genéticos que predisponen a la enfermedad, cuyo mayor o menor desarrollo va a depender del tiempo de exposición a los factores ambientales, como dieta, consumo de cigarrillos y grado de estrés psíquico. De hecho, existen familias que poseen una alteración genética que produce hipercolestolemia familiar y aterosclerosis prematura.
La inclusión en la dieta de antioxidantes, como las vitaminas A, E y C, así como la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados parece mejorar la enfermedad cardiovascular al reducir el desarrollo de la aterosclerosis; asimismo resultará útil realizar ejercicio físico, reducir el estrés y el sobrepeso.

HIPERNOMOCISTEINEMIA
La investigación ha demostrado que los niveles elevados de homocisteína en la sangre pueden incrementar significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular. La homocisteína puede dañar las paredes arteriales, dando lugar a aterosclerosis, ataques cardíacos e ictus. La homocisteína es un metabolito intermedio entre el aminoácido metionina y el cistatión. Aunque la homocisteína es dañina para los vasos sanguíneos, la metionina y el cistatión no lo son.
Hace mucho tiempo que se conoce que los pacientes con homocistinuria, una enfermedad poco frecuente, desarrollan a temprana edad ateriosclerosis a causa de la disfunción endotelial por efecto directo de la homocisteina, que además aumenta la adhesividad y agregabilidad de las plaquetas produciendo fenómenos trombóticos arteriales y venosos.
Según varios estudios se encuentra una diferencia significativa en los niveles de homocisteina en sangre en mayores de 65 años (11,9 +/- 3,5 umol/1) en comparación con jóvenes de entre 20-30 años (8.73 +/- 1.68 umolQ). Ambos grupos eran voluntarios sanos, encontrándose niveles de 17,4 +/- 7,4 umol/1 en el grupo de 30-70 años que había sufrido accidente cerebrovascular.
Asimismo, los pacientes mayores de 65 años con cardiopatía isquémica o estenosis de la arteria carótida tenían concen¬traciones de homocisteina en sangre más altas que en sujetos de la misma edad pero sanos.
Los niveles de homocisteina aumentan en mujeres postmenopáusicas respecto a premenopáusicas, debido a que éstas últimas utilizan de modo más eficiente la metionina a través de la transulfuración o la remetilación. Los niveles más altos de estrógenos en sangre podrían también justificar los niveles bajos de homocisteina en plasma encontrado en estas pacientes, hecho corroborado durante el embarazo, estado caracterizado por un aumento de los niveles de estrógenos
Estos niveles elevados de homocisteina en mujeres postmenopáusicas pueden desempeñar un papel muy importante en la patogénesis del aumento de la incidencia de las enfermedades cardiovasculares (ECV) después de la menopausia.
En individuos sanos, la acumulación de homocisteína se impide tanto por la reconversión de la homocisteína en metionina, como por la eficiente conversión de homocisteína en cistatión. La conversión de homocisteína en metionina depende de un suministro adecuado de grupos metilo. Estos grupos metilo se encuentran en ciertos nutrientes (por ejemplo, ácido fólico, B12 y trimetilglicina), que cuando se ingieren actúan como «donadores de metilos». La conversión de homocisteína en cistatión depende de la vitamina B6.
Las dietas que, con frecuencia, se relacionan con enfermedades cardíacas, como las dietas ricas en carne y productos lácteos, son ricas en metionina, aminoácido que el organismo convierte directamente en homocisteína, y estas dietas no pro¬porcionan suficiente vitamina B6 para compensar dicho aumento.
Los datos sugieren que en poco tiempo los profesionales de la salud valoraremos la homocisteinemia como un importante factor de riesgo en el desarrollo de la aterosclerosis, tan importante como el colesterol total, el tabaquismo o la HTA.

HIPERTENSION ARTERIAL
La hipertensión arterial, conocida como el «asesino silenciso», se define como una elevación sostenida de la presión sistólica/diastólica por encima de l40/90 mmHg. Es uno de los problemas más serios que tiene planteados la medicina actual por sus complicaciones vasculares renales, cerebrales y cardíacas que pueden conducir a la muerte. En la mayoría de los países del 15 al 25% de la población adulta posee presión arterial elevada. La prevalencia de la hipertensión en España es superior al 20%.
Básicamente, debido a esta hipertensión la cantidad de músculo de las paredes de las arterias se incrementa, se hacen menos flexibles y más rígidas, se aterosclerotizan y la luz se reduce. En el 95% de los casos, no se encuentra una causa y se habla de hipertensión esencial o ideopática. Este tipo de hipertensión acontece debido a un conjunto de diferentes alteraciones en las que se incluyen tanto factores hereditarios como ambientales (elevado consumo de sal, bajo contenido de potasio, calcio y magnesio en la dieta, alcohol, tabaquismo, obesidad, estrés, sedentarismo...). Muchos de estos iactores provocarán un incremento en la formación de radicales libres. Para controlarla muchas veces es suficiente cam¬biar el ritmo acelerado de vida y vigilar la dieta.
En cambio, otras veces, la hipertensión es debida a una patología del organismo y se habla entonces de hipertensión secundaria. Puede deberse a causas renales, neurológicas, psicológicas, endocrinas (la más frecuente es el empleo de anticonceptivos orales), cardiovasculares (aterosclerosis) o causas farmacológicas (además del consumo de anticoncep[icos, también los antidepresivos pueden ser su origen).
Recientemente, se ha clasificado la presión arterial (sistólica/diastólica) en las siguientes categorías (mmHg):

Normal
130/85
Normal-alta
130-139/85-89
Hipertensión:
- Estadio 1 (leve)
140-159/90-99
- Estadio 2 (moderada)
160-170/100-109
- Estadio 3 (grave)
180-209/110-119
Estadio 4 (muy grave)
- Mayor de 220/mayor de 120

La hipertensión mantenida tiene consecuencias nefastas sobre el corazón, cerebro y riñones. El corazón deberá superar una resistencia mayor de las arterias, por lo que tiene que incrementar la frecuencia cardiaca y la fuerza de contracción para tratar de compensar el efecto de la hipertensión. Esto último lo hace dilatando el ventrículo izquierdo. Pero llega un momento en el que el corazón se ha dilatado tanto que se hace insuficiente para bombear eficazmente la sangre y aparece la insuficiencia cardiaca izquierda.
Posteriormente la sangre que le llega de los pulmones se remansa produciendo una congestión de los mismos, y afectará a su vez al ventrículo derecho produciendo una insuficiencia cardiaca de ambos ventrículos. Los vasos cerebrales también se afectan por una presión sanguínea excesiva, fundamentalmente en personas de edad avanzada, dando lugar a trombosis y hemorragias cerebrales por rotura de pequeños vasos que puede conducir a la pérdida de funciones motoras, de la memoria, el habla e incluso la muerte. El riñón también se podrá afectar produciendo un deterioro progresivo de su función que conduce a la insuficiencia renal.

Clasificación de la hipertensión arterial según las lesiones orgánicas (criterios de la OMS):
Grado I:
No se evidencian lesiones clínicas en corazón, fondo de ojo y cerebro.

Grado II: Lesión de uno de los siguientes órganos: corazón, riñón, cerebro, hipertensión en fondo de ojo.
Grado III: Lesiones en varios órganos, retinopatía.

Se aconseja cambiar algunos de los hábitos de vida como primera medida tanto en la alimentación (moderar la ingesta de sal, evitar el alcohol, vigilar el colesterol, tomar mucha verdura y pescado azul) como en el ritmo de vida (hacer más deporte, de 30.a 35 minutos diarios, reducir el estrés del trabajo y evitar todas las emociones fuertes, hay que tener en cuenta que un estrés mantenido da lugar a una liberación excesiva de catecolaminas que incrementa la resistencia de las arterias).
Pero en ocasiones hace falta complementar dichas medidas con un tratamiento farmacológico adecuado. Asimismo, el paciente deberá advertir al médico de cualquier tratamiento, natural o no, que se ingiera mientras se siga un tratamiento contra la hipertensión.


ARRITMIAS CARDIACAS
Cuando el corazón de un individuo late de forma irregular se dice que late de forma arrítmica o que posee arritmias. Dentro de las arritmias las más peligrosas son las que producen fibrilación que puede ser auricular o ventricular, y la consecuencia es que esas cavidades no se contraen como un todo y se interrumpe, o no es eficaz, la acción de bombeo.
Los factores predisponentes son variados tales como la cardiopatía isquémica, excesiva actividad de la glándula tiroides, cambios degenerativos cardíacos debidos a la edad avanzada, etc.

CARDIOPATÍA ISQUÉMICA
Es una enfermedad frecuente y grave de gran incidencia en los países desarrollados, que se produce por un estrechamiento u oclusión de una o más ramas de las arterias coronarias, causado por la presencia de placas de ateroma en las arterias. La oclusión puede originarse por placas solas o complicarse con trombosis. La gravedad de la isquemia dependerá del tamaño de la arteria coronaria afectada y si está estrechada u ocluida. La reducción de la luz o estenosis de la arteria conduce a la angina de pecho y la oclusión total al infarto de miocardio que es una zona de tejido muerto por ausencia de aporte sanguíneo.
La cardiopatía isquémica es una causa muy importante de mortalidad, que en los Estados Unidos supone del 25 a 30% de todas las defunciones, unas 600.000 al año, y es la causa principal de muerte en la mayoría de los países desarrollados.

INFARTO DE MIOCARDIO
Como antes se ha comentado, es una zona de tejido cardíaco muerta por carencia de aporte de sangre. Aproximadamente 1,25 millones de personas en Estados Unidos sufren infarto de miocardio cada año. Afecta a más de 7 personas por cada 1.000 habitantes al año y es causa de más del 25% del total de muertes en los países desarrollados.
El pronóstico del infarto depende fundamentalmente del tamaño de la necrosis o muerte de tejido cardíaco, sugerente de la función ventricular que le queda. Si afecta a más del 40-45% de la masa ventricular izquierda tienen un alto riesgo de muerte, mientras que si es del 5-10% la repercusión funcional es pequeña. Si la pérdida es superior al 25% la supervivencia es alta pero conlleva insuficiencia cardíaca crónica.
En cuanto al tratamiento, lo primero que hay que hacer ante la sospecha de infarto es el traslado inmediato a un centro hospitalario.

INSUFICIENCIA CARDÍACA
Un corazón insuficiente es aquel cuyo miocardio ventricular es incapaz de mantener una circulación de sangre suficiente para las necesidades corporales. En los países desarrollados la prevalencia de la insuficiencia cardíaca es de 10.000 casos por millón de habitantes, con 3.500 nuevos casos por millón de habitantes y año; incidencia que se incrementa con el aumento de la longevidad de los individuos con cardiopatía que suelen terminar en insuficiencia cardíaca.
Dependiendo de la sintomatología en relación con la actividad física que la desencadena, se clasifican funcionalmente, según la New York Heart Association (NYHA) en:

Clase I: se desencadenan los síntomas con una actividad física superior a lo normal.
Clase II: síntomas ausentes en reposo, pero aparecen al realizar la actividad física habitual.
Clase III: aparecen síntomas con actividad física inferior a la habitual.
Clase IV: síntomas que aparecen en reposo.

La insuficiencia cardíaca es el paso final de las cardiopatías, resultando el mejor tratamiento el evitar las causas predisponentes y detectar a los individuos con predisposición genética en las revisiones periódicas de las empresas y en el servicio militar, y desde su detección concienciar al individuo para que en su entorno no existan factores que la faciliten.

ACCIDENTE CEREBROVASCULAR (ACV)
Ocurren aproximadamente 4,6 millones de fallecimientos al año en todo el mundo por ACV, principalmente (2/3) entre los individuos de más de 65 años. En Francia acontecen de 130.000 a 150.000 casos anuales.
Es un colapso de diferentes zonas cerebrales por trastornos del riego sanguíneo (infarto cerebral isquémico) o hemorragia (infarto hemorrágico). La mayoría de los casos se deben a isquemias provocadas por obstrucción de vasos. Los vasos extracraneales ateroscleróticos son el punto de partida de émbolos que dan lugar a una obstrucción de la arteria cerebral media o posterior. Las hemorragias cerebrales son el resultado de rupturas de vasos intracerebrales como consecuencia de la hipertensión arterial, aterosclerosis, tumores, aneurismas u otras angiopatías.
Debido al daño directo que produce esta patología sobre el SNC lo más correcto hubiera sido situarla en el apartado «Patología neurológica», pero debido a la estrecha relación que tiene con la aterosclerosis y a que en este manual prima la prevención, se ha optado por situarla en el apartado «Patología cardiovascular».
Al igual que en el infarto, el tratamiento más adecuado de la fase aguda será el administrado en un centro hospitalario.

PATOLOGÍA CARDIOVASCULAR Y TABAQUISMO
Es ampliamente conocido que el tabaquismo es un factor de riesgo que influye negativamente en el desarrollo de diver¬sas enfermedades y en la mortalidad por diversas causas, entre las que destacan la cardiopatía isquémica y el cáncer. Así, fumar incrementa en más del doble la incidencia de cardiopatía isquémica y hasta en un 70% la mortalidad derivada de la coronariopatía, siendo sus efectos claramente dependientes de la dosis. Además el daño se puede multiplicar por 10 si el tabaco se asocia al uso de anticonceptivos. A los 2 ó 3 años de la deshabituación del tabaquismo el riesgo es similar al de los no fumadores.
El humo del tabaco posee varias sustancias que lesionan los vasos (p.ej. benzopireno), fundamentalmente el endotelio. El endotelio posee un papel muy importante, ya que libera la prostaciclina y el óxido nítrico, que provocan vasodilatación e impiden que las plaquetas se agreguen para formar el trombo.
Si el endotelio se altera, o se pierde por alguna lesión, no produce esos compuestos. En esta circunstancia, las plaquetas se ponen en contacto con las células musculares lisas que están debajo de las endoteliales y se produce el fenómeno de la coagulación de la sangre, activada por la síntesis de tromboxano llevada a cabo por las plaquetas; esto a su vez facilita la contracción de los vasos y aumenta la formación de radicales libres de oxígeno que son muy reactivos y alteran la función de órganos y tejidos, incluido el corazón y los vasos, e hipooxigena los tejidos y el corazón.
Asimismo, los investigadores han comparado los niveles de vitamina B6 de fumadores (9,2 ng/ml) y no fumadores (13 ng/ml). Se trata de una diferencia muy significativa que puede ayudar a explicar aún más el aumento del riesgo de enfermedades cardíacas en los fumadores. Como ya se dijo anteriormente, los niveles bajos de dicha vitamina están relacionados con una mayor incidencia de aterosclerosis debido a la hiperhomocisteinemia.
Se ha de recalcar que el tabaco no sólo es nocivo para la cardiopatía isquémica y la aterosclerosis, sino para todo tipo de enfermedades cardiovasculares, estando sus efectos relacionados directamente con la cantidad de cigarrillos fumados y afectando no sólo a los consumidores sino también a los fumadores pasivos de su entorno. Por ejemplo, se ha comprobado que el riesgo de angina de pecho es unas 15 veces superior entre mujeres con maridos fumadores que en aquéllas cuyos maridos no fuman.

Escrito elaborado por Mikel García Iturrioz
Solgar España

 

 

Ir a www.casapia.comIr un paso atrás
 

Inicio Informaciones Dietética, Colabora con nosotros, Galería Fotográfica, Videos de paisajes y temas naturales, Foros de debate sobre Salud Natural,
Plantas medicinales, Flores de Bach o Elixires Florales, Complementos dietéticos, Alimentación Natural, Cosmética Natural, Remedios Naturales, Vitaminas, Minerales.

 


Webs y empresas que colaboran en el mantenimiento de esta página:
www.centrosnaturales.com :: www.saludyturismorural.es :: www.midietetica.com :: www.dieteticaonline.es