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FITOQUÍMICOS:
NUTRIENTES DEL FUTURO
Mikel García Iturrioz. Director Técnico de Solgar
España
TERPENOS
Son moléculas muy abundantes en los vegetales y su clasificación
se determina por el número de isoprenos que contienen:
monoterpenos (dos isoprenos), diterpenos (4 isoprenos), triterpenos
(6 isoprenos), tetraterpenos (8 isoprenos), politerpenos (macromoléculas
compuestas por un gran número de unidades de isopreno).
Dentro de este grupo se incluyen los carotenoides y limonoides,
entre otros.
Se
encuentran en los alimentos verdes, productos de
la soja y en los cereales, constituyen uno de los grupos más
amplios de fitonutrientes. Actúan como antioxidantes
protegiendo los lípidos, la sangre y demás fluidos
corporales del ataque de radicales libres de especies del oxígeno,
como oxígeno singlete, y radicales hidroxilo, peróxido
y superóxido.
Inicio
Carotenoides naturales
Esta subclase de terpenos son pigmentos que otorgan el
color a muchas frutas y verduras amarillas, naranjas
y rojas. Incluso
se ha hallado que los carotenoides confieren brillantes
colores a los animales, por ejemplo, los flamencos
y los crustáceos
deben su color a los carotenoides que previamente obtienen
con su dieta. Las yemas de huevo son amarillas por la presencia
de carotenoides, que además protegen a las grasas
insaturadas que contienen.
Los
carotenoides son una familia de aproximadamente 700 moléculas
liposolubles que únicamente son producidas por el fitoplancton,
algas, plantas, y un número limitado de hongos y bacterias.
La familia de los carotenoides incluye dos tipos distintos
de moléculas. Un tipo, los carotenos, se clasifican
químicamente como tetraterpenos. Este tipo de carotenoides
se puede dividir a su vez en provitamínicos (alfa, beta
y gamma carotenos) y los no provitamínicos
(licopeno, fitoeno y fitoflueno).
El segundo tipo de carotenoides, las xantófilas, comprende
los compuestos químicos conocidos como xantófilas
u oxicarotenoides, son alcoholes carotenoides y cetocarotenoides.
En esta segunda categoría están incluidas las
moléculas criptoxantina, luteína, zeaxantina,
cantaxantina, capsantina, equinenona y astaxantina.

El
beta caroteno se encuentra en los vegetales amarillo-anaranjados
como el melón, mango, papaya, albaricoques,
zanahoria, calabaza, etc. y en los de color verde oscuro, como
el brócoli, coles de Bruselas, achicoria, etc. Aporta
la mejor conversión de carotenoides en vitamina A pero
requiere un buen estatus proteico, hormonas tiroideas, zinc,
vitamina E y vitamina C para facilitar esta conversión.
La conversión decrece según el estatus de vitamina
A llega a niveles óptimos. El beta caroteno está frecuentemente
en deficiencia en las células epiteliales de la vagina
en pacientes que sufren candidiasis vaginal, por lo tanto la
suplementación puede reducir su recurrencia.
Los
productos de carotenoides pueden contener una forma sintética
de beta caroteno, el cuál es más barato pero
de menor calidad y actividad. Además, estudios como
los de Finnish y Caret, recomiendan que toda formulación
compuesta de carotenoides no debe basarse únicamente
en la concentración de beta caroteno sino en el equilibrio
y actividad de un espectro de carotenoides. De hecho, muchos
estudios demuestran que altos niveles de beta caroteno pueden
dificultar la absorción y utilización de
otros importantes carotenoides.
El
beta caroteno natural de origen marino
se extrae del alga Dunaliella salina, alga unicelular
oceánica, que aporta
una mezcla de carotenoides. Otra opción saludable que
aportará una mezcla de carotenoides naturales es el
aceite de palma. También se podrá obtener beta
caroteno natural para la elaboración de suplementos
del aceite de zanahoria (pero este tan sólo aporta beta
caroteno). Las fuentes dietéticas más comunas
son la zanahoria, el melocotón y las espinacas.
El
alfa caroteno es 38% más potente como antioxidante
que el beta caroteno y 10 veces más efectivo inhibiendo
el cáncer de hígado, piel y pulmón (siendo
potenciado este efecto cuando se consume combinado junto con
vitamina E y selenio). Pero presenta menos actividad provitamínica
a su vez. Lo encontramos en la zanahoria y la calabaza.
El
gamma caroteno posee actividad de vitamina
A, aunque inferior a la de los carotenos alfa y beta.
Los estudios preliminares
demuestran una actividad antioxidante del gamma caroteno,
aunque menor que los demás carotenos. Se obtiene
de las algas.
El
licopeno miembro de la familia de los carotenoides (es un
caroteno no pro-vitamínico), se encuentra principalmente
en el tomate y sus derivados (salsas, purés, etc.),
pimiento rojo, pomelo rosado y sandía. El licopeno es
aún más potente como antioxidante y antimutagénico
que el alfa-caroteno. No tiene actividad pro-vitamina A, pero
tiene una actividad "quencher” dos veces más
potente que el B-caroteno. El licopeno es el mejor antioxidante
para "quenching" de los radicales libres del oxígeno
singlete. Literalmente "quenching" significa apagar.
Se
presentan altos niveles de licopeno en las glándulas
adrenales, donde su protección contra el daño
por los radicales libres puede prevenir enfermedades graves,
particularmente aquellas causadas por el oxígeno singlete.
En la glándula prostática se encuentran también
concentraciones muy elevadas, pero que disminuyen con la edad.
Los estudios demuestran que las personas con niveles más
elevados de licopeno en la próstata, manifiestan un
menor nivel de riesgo de mutación en las células
prostáticas. Posee efecto protector en: cáncer
de próstata, neo de pancreas y del tracto digestivo.
También disminuyen las concentraciones de licopeno
en pacientes con VIH, enfermedades inflamatorias e hiperlipidemia.
La
criptoxantina puede ser altamente protectora
en los tejidos pulmonar, vaginal, uterino y cervical.
Se encuentra en
papaya, mandarina, mango, naranja, zumo de anacardos,
nectarina y
melocotón.
La
luteína previene la degeneración del cristalino.
Es un miembro de la familia de los carotenoides que encontramos
en vegetales como las espinacas, guisantes, col rizada, maíz
y flores de caléndula. Al principio no interesó a
los investigadores debido a que no se podía transformar
en vitamina A como el beta caroteno, pero actualmente se sabe
que es un potente antioxidante que protege del daño
de los radicales libres producidos por la exposición
a los rayos U.V.
El
20% de la población mayor de 65 años sufre
degeneración del cristalino, estando dicho riesgo
aumentado en un 500% entre mujeres postmenopaúsicas.
Se cree que la exposición constante a rayos U.V.
del sol puede ser la causa, debido a que fomentan la
producción de radicales
libres. Se sabe que existe una alta concentración
de luteína en el cristalino, lo que indujo a los
investigadores a plantearse si este carotenoide aportado
externamente pudiese
mejorar la concentración de luteína en
el ojo. Resulta muy adecuada para mantener saludable
el cristalino
combinada con zinc y zeaxantina.
La
zeaxantina participa en la inhibición
de la transformación
neoplásica celular y es muy importante para mantener
la salud ocular junto con la luteína. La encontramos
en e maíz, espinacas, calabaza, tomate, perejil,
puerro, col, calabaza, apio y flores de caléndula.
La
capsantina es un importante neutralizador de radicales
libres (antioxidante). Es uno de los carotenoides más
potentes en la neutralización del oxígeno singlete.
Se obtiene de los extractos de pimiento capsicum (no es lo
mismo el carotenoide capsantina que el principio activo capsaicina
también obtenido del Capsicum frutescens).
La
astaxantina proviene de microalgas, posee
500 veces la potencia antioxidante de la vitamina E y
10 veces la del beta
caroteno. Los estudios han demostrado un significativo
efecto protector de la astaxantina en la prevención del daño
al sistema visual. Estos estudios sugieren un papel para los
carotenoides como la astaxantina en la prevención de
las cataratas y la degeneración macular (es la razón
más frecuente de pérdida visual en los mayores
de 55 años). Ha demostrado in vitro propiedades estabilizadoras
de la membrana y también capacidad para modificar la
respuesta inmune a las agresiones físicas como la actividad
física intensa. Protege a la piel frente al daño
producido por la radiación ultravioleta, demostrando
una mayor eficacia que el beta caroteno y la luteína.
También protege contra las mutaciones inducidas por
químicos. Aumenta la producción del HDL-colesterol.
Potencia el sistema inmune y el metabolismo energético.
Posee capacidad para actuar como un antioxidante hidro y liposoluble.
Además es capaz de reciclar a otros carotenoides, a
las vitamina C y E, y al glutatión.
Inicio
Limonoides
Esta subclase de terpenos (monoterpenos), que se hallan
en las pieles de frutas cítricas, parece que están
específicamente dirigidos a proteger el tejido pulmonar.
En un estudio realizado con un extracto estandarizado de
d-limoneno, alfa-pineno y cineol (eucalipto¡), se comprobó que
este preparado resultaba altamente efectivo para eliminar
el moco que causaba congestión en los pulmones de
los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica
(EPOC). El suplemento fue bien tolerado y redució la
necesidad de antibióticos, la frecuencia y la intensidad
de las bronquitis agudas, así como la tos y la expectoración.
Asimismo
el D-limoneno, que se encuentra
de forma natural en los cítricos, inhibe la producción de enzimas
productoras de mutágenos en el hígado. En estudios
realizados en animales, los resultados sugieren que la actividad
quimioterapéutica de los limonoides puede atribuirse
a la inducción de las enzimas de desintoxicación
de la Fase I y II en el hígado.
Inicio
Clorofila
Pigmento fotosintético verde con cuatro anillos pirrólicos
formando un macrociclo y que contiene el catión magnesio.
En realidad existen diversos tipos de clorofilas, aunque todos
absorben la energía luminosa para convertirla en energía
química en la fotosíntesis. Entre sus componentes
destaca el fitol que es un diterpeno.
En
un estudio se le suministró clorofila a animales
de laboratorio. En ellos se detectó una reducción
en la absorción de tres compuestos cancerígenos
incluidos en la dieta: Aminas heterocíclicas (halladas
en carnes de músculo cocinadas), hidrocarburos poli
cíclicos (hallados en alimentos ahumados y cocinados
a la parrilla), y aflatoxina (un moho del cacahuete). En esa
prueba, la clorofila formó compuestos complejos con
los cancerígenos mientras recorrían el tracto
digestivo, limitando su biodisponibilidad. La clorofila ha
sido utilizada también para reducir olores corporales,
fecales y urinarios en pacientes geriátricos. Se ha
demostrado que la clorofila mata ciertas bacterias patógenas
y causantes de mal olor en el tracto digestivo.
Aumenta
también la tasa de reparación de los
tejidos dañados, factor que ha de tenerse en cuenta
para el tratamiento de úlceras o irritación digestiva.
Hay que señalar que las acciones reparadoras y bactericidas
de la clorofila dependen del contacto físico de ésta
con la zona dañada. Puesto que la clorofila natural
es liposoluble, los efectos reparadores y bactericidas no pueden
ser aplicados al colon, puesto que éste se encuentra
más allá del lugar donde la clorofila es absorbida.
Debido a que la clorofila es muy similar a la hemoglobina,
la diferencia reside en que la hemoglobina contiene hierro
mientras que la clorofila contiene magnesio, se le suponen
propiedades terapéuticas como reconstituyente sanguíneo.
Sus
principales fuentes son: Clorella, alga azul-verde del
lago Klamath superior (Aphanizomenon flos-aquae), espirulina,
así como los cereales cebada, trigo, alfalfa y kamut
(todos ellos son comúnmente denominados suplementos "verdes").
Todos ellos son además ricos en vitaminas, minerales,
aminoácidos y enzimas.
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Saponinas
Dentro de ellas las más abundantes son las saponinas
triterpénicas. Se encuentran principalmente en las legumbres,
encontrándose las mayores concentraciones en las habas
de la soja. Estudios recientes sugieren que las saponinas poseen
capacidad para reducir el colesterol, propiedades anticancerígenas
e inmunoestimuladoras. Las propiedades anticancerígenas
de las saponinas parecen deberse al resultado de sus efectos
antioxidantes, inmunomoduladores y reguladores de la proliferación
celular.
Inicio
Fitosteroles
Los terpenos son precursores de los fitosteroles que son
componentes de las membranas celulares y de los cloroplastos.
Los esteroles
se encuentran en la mayoría de las especies vegetales:
brécol, col, pepino, patata, ñame, tomate,
berenjena, soja (contiene los fitosteroles beta-sitosterol
y estigmasterol), calabaza, granos integrales y pimiento.
Los
fitosteroles han demostrado capacidad para bloquear la
absorción del colesterol (con el que se hallan estructuralmente
relacionados) y facilitar su excreción del cuerpo. Reducen
tanto el colesterol total como el LDL-colesterol. Inhiben la
absorción del colesterol dietético así como
del producido endógenamente. Se acepta que existen dos
posibles mecanismos que pueden provocar esta inhibición:
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La
co-precipitación del colesterol y de los fitosteroles
(favoreciendo la eliminación al dificultar
la solubilización).
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La
competencia por el espacio en las micelas (lo cual limita
la capacidad
de transporte y por lo tanto
se reduce la absorción
de colesterol en el intestino).
Se
calcula que se requiere un total de 1 gramo al día
de fitosteroles para tener un efecto reductor del colesterol.
Otras investigaciones han revelado que los fitosteroles bloquean
el desarrollo de tumores en el colon, mama y próstata.
Los mecanismos por los que esto ocurre no se comprenden bien,
pero sabemos que los fitosteroles parece que alteran el transporte
en la membrana celular durante el crecimiento del tumor y reducen
la inflamación.
La
semilla de calabaza (Cucurbita pepo) es
rica en fitosteroles, oligoelementos tales como zinc
y también en ácidos
grasos esenciales. Se utiliza en el tratamiento de la hiperplasia
prostática benigna. Ha demostrado mejorar el flujo urinario
y reducir la frecuencia urinaria excesiva en los varones que
tienen una próstata agrandada. Puede interferir con
la unión celular de la dihidrotestosterona (DHT).
Asimismo
los hongos utilizados como alimento y como medicina en Asia
desde tiempos inmemoriables (p.e. Reishi),
poseen fitosteroles entre sus principios activos que
aportarán, entre otros
beneficios, la reducción del colesterol total (otros
beneficios se estudiarán más detalladamente en
el apartado dedicado a los polisacáridos).
Inicio
Ubiquinona o Coenzima Q10 (CoQ10)
Las ubiquinonas son también derivados isoprenoides que
actúan como transportadores de electrones. La CoQ10
es un politerpeno que se puede encontrar en los cacahuetes,
las espinacas, los cereales y las judías. Los isoprenoides
neutralizan los radicales libres de una forma única.
Tienen una cadena lateral larga de carbono que utilizan para
anclarse a las membranas lipídicas. Cualquier radical
libre que intente adherirse a las membranas lipídicas
(grasa) es rápidamente capturado y pasado a otros
antioxidantes.
La
CoQ10 o ubiquinona es transportada por las lipoproteínas
en la circulación, predominantemente en su forma reducida,
ubiquinol. En las lipoproteínas plasmáticas,
el ubiquinol se comporta como agente antioxidante que actúa
sinérgicamente con la vitamina E, al reducir el nivel
oxidativo de los ácidos grasos transportados en las
lipoproteínas. En estos procesos, el ubiquinol se oxida
y se convierte en ubiquinona. Estos resultados señalan
que la CoQ10 posee una potente acción antioxidante
in vivo.
Además la CoQ10 está implicada en la fabricación
de ATP (ayuda a crear al menos tres de las enzimas que la célula
utiliza para fabricarlo), y por lo tanto es esencial en la
producción de energía dentro de los centros de
energía de las células, las mitocondrias. Los
niveles están reducidos en los individuos con enfermedad
cardiovascular (para funcionar óptimamente, el músculo
cardíaco necesita niveles elevados y constantes de ATP).
Las experiencias con la CoQ10 han revelado las bondades de
esta molécula en los casos de insuficiencia cardiaca,
ayuda a aliviar la angina y contribuye a regular la presión
arterial.
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