Heterósidos sulfocianogenéticos
o glucosinolatos o heterósidos azufrados:
Son S-heterósidos que por hidrólisis enzimática
producen azúcar e isotiocianato (compuesto volátil
azufrado, también llamado senevol). Las especies que
presentan heterósidos sulfocianogenéticos pertenecen
mayoritariamente a la familia de las crucíferas (es
decir, col, rabanitos y nabo) y a la familia de la mostaza.
En las semillas de mostaza negra (Brassica nigra) encontramos
el sinigrósido (alilglucosinolato) y en la raíz
de rábano (Raphanus sativus) la glucorafenina.
Los glucosinolatos son activadores potentes de las enzimas
de desintoxicación hepática, facilitando la detoxificación
de potenciales carcinógenos y facilitando la conversión
de los estrógenos en conjugados estrogénicos
que son eliminados del organismo. También regulan los
leucocitos y las citoquinas. Los leucocitos son los barrenderos
del sistema inmunológico y las citoquinas actúan
como "mensajeros", coordinando las actividades de
todas las células del sistema inmunológico.
Los productos de biotransformación de los glucosinolatos
incluyen el indol-3-carbinol, los tiosulfonatos, los isotiocianatos,
ditioltionas y el sulforafano. Cada uno de estos productos
es protector de tejidos específicos. Sus acciones implican
el bloqueo de enzimas que promueven el crecimiento de tumores,
particularmente en las mamas, hígado, colon, pulmón,
estómago y esófago.
Los estudios atribuyen al sulforafano la propiedad de disminuir
el riesgo de contraer cáncer de colon. Se encuentra
en las crucíferas como: coliflor, brócoli, repollo
(col) colorado y blanco, coles de Bruselas. El brécol
(aportando sulforafano natural) se ha demostrado beneficioso
en procesos mutagénicos (p.e. neo de pulmón)
y en la activación de las funciones detoxificantes.
La dosificación recomendada según los estudios
es de 500-1.000 mg al día de extracto de brécol
ingerido junto con las comidas (en el extracto encontramos
una concentración 400 veces superior al producto fresco,
por lo que la dosificación recomendada equivaldría
a 20-40 raciones de 200 g de brécol fresco al día).
Inicio
Tiosulfonatos
Determinadas especies contienen compuestos azufrados de gran
interés terapéutico que no están, sin
embargo, en forma de heterósidos. Se encuentran en
el ajo, pero también en las cebollas, cebollinos,
puerros y chalotes. El bulbo de ajo (Allium sativum) contiene
aliína que por hidrólisis produce aliicina,
a la cual, a su vez, autocondensa para dar ajoenos. El bulbo
de cebolla (Allium cepa) posee cepaenos, principalmente sulfóxido
de S-(1-propenil)-L-cisteína (que es isómero
de la aliína).
El ajo (Allium sativum) presenta un amplio espectro de actividad
antimicrobiana frente a una gran variedad de patógenos
que incluyen virus, bacterias, hongos como los del género
cándida y parásitos. Se ha demostrado que es
más potente que otros fungicidas más comúnmente
utilizados y los estudios de investigación han demostrado
el poder fungicida del ajo frente a la meningitis criptocócica,
una de las infecciones fúngicas más devastadoras.
Ciertos estudios sobre la población, han demostrado
claramente la capacidad de protección celular que ofrece
el consumo de ajo en zonas donde su ingesta es elevada. Estudios
en humanos han revelado que el ajo inhibe la formación
de nitrosaminas (poderosos compuestos que dañan a las
células y que se forman en el proceso digestivo). Además
estos compuestos tiosulfonatos podrían reducir la hipertensión
y el colesterol (ambos factores de riesgo en patología
cardiovascular).
Pero se ha de tener en cuenta que en las presentaciones "desodorizadas" se
refina e producto y se eliminan parte de los compuestos sulfurosos
que provocan el olor característico, pero que también
aportan beneficios terapeúticos. Existe la posibilidad
de "reducir" el olor combinándolo con aceites
vegetales (p.e. cártamo), no perdiendo de ests manera
su eficacia terapéutica.
Indoles
El indol-3-carbinol (13C) es un fitonutriente que se encuentra
en las verduras crucíferas como brécol, coles
de Bruselas, col rizada. Inhibe enzimas (p.e. CDK6) que tienen
efectos mutagénicos. Dichas enzimas aparecen elevadas
en los tumores mamarios y en los gliomas (tumores cerebrales).
Reduce los efectos de una elevada actividad estrogénica,
lo que lo hace útil como adjunto en la prevención
de los trastornos desencadenados por los estrógenos.
También favorece los procesos de desintoxicación.
Durante muchos años el jugo de col fue consumido como
agente preventivo y curativo, especialmente para problemas
intestinales debido a que se creía que contenía
vitamina U. Más tarde se identificó al complejo
13C-vitamina C como uno de los principales principios activos
del jugo de col. Entonces se cambió el nombre por ascorbígeno
y perdió la designación de vitamina. Esta subclase
incluye fitonutrientes que interaccionan con la vitamina C,
lo que no es sorprendente ya que los vegetales que contienen
indoles también contienen cantidades significativas
de vitamina C. Los complejos indoles se unen a los carcinógenos
químicos y activan las enzimas de desintoxicación,
la mayoría en el tracto gastrointestinal.
Inicio
Ácido alfa lipoico o ácido tióctico
Se encuentra en los cloroplastos, esto es, en las "mitocondrias" de
plantas como las patatas, zanahorias y el ñame e incluso
se produce en el propio cuerpo humano. También se denomina
como: Ácido tióctico o ácido 1,2-ditiolano-3-pentanoico
o ácido 1,2¬ditiolano-3-valerénico o ácido
6,8-tióctico. Posee una cadena de 8 átomos de
carbono con 2 átomos de azufre, unido el primero en
el sexto carbono y el otro en el octavo, estando ambos azufres
unidos entre sí.
Junto con las vitaminas B, el ácido alfa lipoico esta
involucrado en el metabolismo de las grasas, proteínas,
carbohidratos y la respiración celular (producción
energética). Últimamente el ácido alfa
lipoico ha sido noticia por su papel protector en el cuerpo
como potente antioxidante y agente detoxificante. Existen evidencias
de que ayuda a reciclar las vitaminas antioxidantes C y E colabora
con estos nutrientes en la protección de carotenoides
en el tejido. Los estudios además sugieren que trabaja
sinérgicamente con la vitamina E previniendo la oxidación
del LDL-Colesterol y ayuda a detoxificar el cuerpo quelando
el cadmio, plomo mercurio y otros metales pesados.
Los oncogenes son genes que causan cáncer. El Factor
Nuclear kappa-B (NF kappa-B) activa los oncogenes en presencia
de radicales libres u otros carcinógenos. El ácido
alfa lipoico puede introducirse en el citosoma (cuerpo de la
célula con exclusión del núcleo) de las
células e impedir la activación del NF kappa-B.
Además, al neutralizar los radicales
libres, fortalece el sistema inmunitario, primera línea
de defensa contra el cáncer. Recientemente los estudios
han revelado su relevante papel inmuno-modulador en el cuerpo.
El ácido lipoico normaliza los niveles de azúcar
sanguíneo y reduce la glucación, o daño
causado por el azúcar a los componentes críticos
del cuerpo. Este daño provoca la aceleración
del envejecimiento, cardiopatías y los efectos adversos
de la diabetes. Además juega un papel muy importante
en la preservación del crecimiento de las células
nerviosas así como de la correcta función y detoxificación
de las células hepáticas.