En el último crucero me lo pasé estupendamente. Los viajes inesperados se valoran más. Y si además es en temporada baja, con el barco a media ocupación, todavía resulta más agradable; conoces a más gente y la tripulación también te conoce a ti, así que resulta más familiar.

Estuve en Túnez, Malta, Sicilia, Roma y Villefranche (entre Niza y Mónaco).
Os pongo una foto de una iglesia que hay en La Valetta que me pareció preciosa. Aunque domina el blanco, mirad que colorido y que precioso suelo de brillante mármol tiene el altar.
