LOS
ENZIMAS
La disminución de nuestra respuesta inmunológica, la lentitud
en la curación de heridas, las alergias, el desgaste muscular,
el mal tránsito intestinal, todos estos trastornos pueden ser
consecuencia de una mala digestión y absorción de nutrientes.
Para poder ser absorbidos en el intestino, los alimentos que ingerimos
deben ser transformados.
De esta transformación se encargan una clase de proteínas
llamadas enzimas. Hay enzimas digestivas específicas que descomponen
las proteínas (las llamadas proteasas), las grasas (lipasas) y
los hidratos de carbono (amilasas). Cuando masticamos la comida, antes
de tragar, ya empezamos con la digestión de hidratos de carbono
(en este caso el almidón) gracias la enzima amilasa de la saliva.
Una vez los alimentos entran en el estómago, se encuentran con
un medio ácido ya que las células del estómago han
sido estimuladas para que segreguen ácido clorhídrico.
Además, se segrega una proteasa (enzima para la digestión
de las proteínas), llamada pepsina que empezara a romper las proteínas
para que puedan ser absorbidas posteriormente.
Una vez que el alimento ha permanecido en el estómago durante
un período de tiempo, pasa al intestino delgado a la parte llamada
duodeno.
Es aquí donde se produce la ruptura de las proteínas, hidratos
de carbono y grasas en partículas ya absorbibles por el intestino
gracias a las enzimas producidas por el páncreas. El bolo alimenticio
que procede del estómago es ácido y esto es fundamental
para que se liberen los enzimas que ayudaran a descomponer en unidades
más pequeñas las proteínas, hidratos de carbono
y grasas, y que además neutralizarán la acidez del bolo
alimenticio. También se añade bilis a los alimentos digeridos
en el tracto intestinal y estos nutrientes son dirigidos a otra porción
del intestino delgado donde millones de vellosidades se encargaran de
absorber los nutrientes y pasarlos al flujo sanguíneo.
¿Cómo
se deben tomar los enzimas?
Cuando buscamos una mejora en la digestión,
se aconseja tomar el suplemento de enzimas media hora antes de cada
comida.
Cuando se quiere mejorar un proceso inflamatorio, se aconseja tomar el
suplemento lo mas alejado posible de las comidas (por ejemplo a media
mañana y a media tarde). En este caso se aconsejan los enzimas
proteolíticos (por ej. La bromelaína que proviene de la piña). |