Tusílago

Descripción:

Los capítulos florales, y sobre todo las hojas, contienen abundantes mucílagos con propiedades expectorantes, béquicas, antitusígenas y emolientes (suavizantes) sobre las vías respiratorias. Contienen también alcoholes triterpénicos y flavonoides (rutina e hiperósido) de acción antiespasmódica suave, que contribuyen a la acción antitusígena y broncodilatadora del tusílago.

Posee también propiedades sudoríficas y depurativas, pues provoca la eliminación de toxinas tanto por la orina como por el sudor. Esta acción resulta muy favorable para combatir el componente infeccioso de la mayor parte de las afecciones respiratorias.

El tusílago resulta pues indicado en todas las afecciones respiratorias: fluidifica las secreciones bronquiales y ayuda a su eliminación, calina la tos, dilata los bronquios y desinflama las mucosas respiratorias.

Muy apropiado para tratar bronquitis agudas y crónicas, catarros bronquiales, asma, enfisema pulmonar, bronconeumonías, gripe, traqueitis, laringitis, faringitis y amigdalitis (anginas). Da muy buenos resultados en caso de afonía aplicado tanto interna corno externamente.

En las bronquitis agudas y bronconeumonías, para usarlo es preferible esperar a que pase la fase aguda (dos o tres días), y empiece a desaparecer la congestión inicial.

El tusílago es una planta aliada del ex-fumador pues contribuye a regenerar las mucosas respiratorias de quienes han dejado de fumar. Tomado en infusión, resulta sumamente útil en las curas de desintoxicación tabáquica, para ayudar a limpiar los bronquios de las secreciones acumuladas. Tanto es así, que ha sido un ingrediente fundamental de los llamados "tabacos de hierbas". Sin embargo, lo conveniente, para quien sufre de los bronquios, es abstenerse de todo tipo de humos, inclusive del que produce el tusílago.

Externamente se utiliza para curar diversas afecciones de la piel: heridas y úlceras, erupciones e inflamaciones (dermatitis). Conviene a los que padecen de piel grasa, y resulta muy útil aplicarlo sobre el cuero cabelludo para limpiarlo y fortalecerlo

Preparación y Empleo:

Uso INTERNO

  • Infusión con 30-50 g de planta seca por litro de agua, de la que se toman de 3 a 5 tazas diarias calientes. Para mejorar su gusto, no muy agradable, basta endulzarla con miel, o añadirle una pizca de menta o de anís verde. A los niños pequeños se les administra a cucharadas: de media a una cada hora.
  • La infusión hay que filtrarla antes de usarla para eliminar los pelillos que desprenden los capítulos florales, que pueden irritar la garganta.

Uso EXTERNO

  • Gargarismos: Con la misma infusión que para uso interno, o un poco más concentrada.
  • Compresas y lociones sobre la zona de piel afectada, con la infusión concentrada.

Precauciones

Las hojas del tusílago se usaban como antiescorbúticas en ensalada, por su gran contenido en vitamina C. Sin embargo, es preferible abstenerse de las hojas tiernas crudas, pues contienen pequeñas cantidades de un alcaloide tóxico para el hígado que desaparece con la desecación.