Trebol
de agua
(Meyanthes trifoliata)
Descripción
Planta acuática que se desarrolla en aguas poco profundas, a orilla
de estanques y en tierras altas. Posee un rizoma rastrero, grueso, carnoso
y con numerosas escamas, enclavado en el fango. Las hojas, semejantes
a las de un trébol común, son mayores y más carnosas
que éstas, contando además con una vaina y un largo peciolo
que permite a la planta reposar sobre la superficie del agua.
En España esta planta es poco frecuente, y solamente se encuentra
en determinadas zonas del norte de la península, como los Pirineos
Orientales y Galicia, siendo muy escasa su presencia en el resto del
país. Se desconocía su existencia hasta 1761, siendo a
partir de entonces cuando se empiezan a conocer sus propiedades.
Aplicación
Tiene múltiples aplicaciones; entre otras, cabe destacar las de
tónico y digestivo por su sabor amargo. También se emplea
en casos de fatiga, convalecencia por enfermedad, gripe, fiebre,
migraña, alteraciones del período femenino (amenorrea
y dismenorrea), estreñimiento y dispepsia.
Su empleo está contraindicado durante el embarazo, ya que puede
dar lugar a graves alteraciones.
En altas dosis su utilidad no está recomendada, por su drástico
efecto purgante y emético.
Administración.
.- Infusión. Una cucharadita de postre por taza, tres veces al día,
que se prepararán dejándolas en contacto con agua hirviendo al
menos durante diez minutos.
.- Polvo. Se pueden tomar como máximo dos o tres gramos al día.
.- Jugo de planta fresca. Mezclado con líquido (leche, agua..) se pueden
tomar de veinte a cuarenta gramos al día.
.- Tintura. Preparada con una relación de 1:5, un gramo de planta fresca
se mezcla con cinco de líquido extractivo, generalmente alcohol (etanol)
de distinta graduación, para que todas las propiedades curativas de
la planta pasen a la tintura. De este preparado se puede tomar de uno a dos
gramos al día.
Floración
La época de recolección viene después de la floración.
Este proceso resulta complejo ya que, al tener hojas carnosas con un
gran contenido en agua, se debe proceder al secado lo más rápidamente
posible, a fin de evitar procesos de putrefacción que impedirían
su posterior empleo terapéutico. Para impedir que esto suceda,
se colocan las hojas en capas muy finas, con una buena ventilación,
y se remueven frecuentemente. De esta forma nos aseguramos que cualquier
parte de la planta se encuentra en contacto con aire seco en todo momento,
y el secado, aunque más costoso, es también más
rápido. Esta operación se lleva a cabo en los meses de
mayo y junio, pues la floración se produce en primavera.