Lino
(Linum
usitalissium)
Descripción:
El lino es una planta herbácea anual que se caracteriza sobre
todo por su tallo frágil y largo que soporta hojas alternas
y lanceoladas. Las flores tienen cinco pétalos y un bonito
color azul cielo; en los frutos se hallan unas semillas brillantes,
lisas, de color castaño claro.
La hierba es originaria de Egipto y no se encuentra de manera natural
en nuestro país; pero es una planta que se cultiva a gran escala
con fines industriales, tanto por las fibras textiles que se obtienen
de sus tallos como por el aceite y la harina que se extraen de sus
semillas.
Aplicación:
La semilla de lino contiene entre un 30 y un 45% de aceite -el llamado
aceite de linaza- muy rico en ácidos grasos insaturados. También
posee mucílago y una sustancia que puede resultar tóxica
en dosis moderadas. Además, por el contenido en mucílago,
las semillas actúan como excelente laxante mecánico:
la envoltura de la semilla, al tragarse, se hincha, aumentando así la
masa fecal a la vez que aviva los movimientos del intestino, lo que
se traduce en una rápida y efectiva evacuación. Asimismo,
el aceite posee propiedades lubricantes; es también un buen
antiséptico y ejerce acciones similares a la vitamina F,
muy útil en eccemas, contusiones, furúnculos y abscesos.
La cantidad de sustancia tóxica que posee es bastante pequeña,
pero aun así hay que tener cuidado; por eso se recomienda tomar
las semillas enteras, sin moler, ya que la cutícula protectora
evita que se desprenda el tóxico. Por la misma razón, la
harina de linaza solo se recomienda para uso externo.
Administración:
.- Semillas. Se ingieren enteras, sin masticar, con abundante agua. La dosis
varía de 2 a 3 cucharadas grandes, en función del efecto
que se quiera lograr.
.- Cataplasma. Para tratar los abscesos. Se hierven en 250 cc de agua 60 g
de harina de lino; una vez calentada, se vierte esta pasta sobre una tela que
se cubre con una gasa; se espera a que se enfríe un poco para aplicar
después sobre la zona a tratar.
.- Infusión. Se utiliza una cucharada grande por taza. Se hierve durante
3 minutos y luego, una vez frío, se cuela; con 2 ó 3 tazas al
día es suficiente para lograr los efectos deseados.
.- Aceite. Se puede aplicar tópicamente. Existe un linimento preparado
con la mezcla a partes iguales de aceite de lino y agua de cal; la emulsión
que se obtiene resulta muy útil para las quemaduras.
En farmacia se encuentran comercializadas tanto las semillas como la harina.
Además, el lino forma parte de muchas presentaciones compuestas.
Floración y
recolección:
Según la altura donde se encuentre, puede florecer desde abril
hasta julio. Las semillas se recolectan entre agosto y septiembre y
una vez limpias se ponen a secar a una temperatura de 40ºC.