Hamamelis
(Hamamelis
virginiana)
Descripción:
El hamamelis es un arbusto procedente de América del Norte,
antiguamente empleado por los indios, quienes le atribuyeron propiedades
misteriosas. Fue introducido en Europa a finales del siglo XIX. Es un
gran arbusto que puede alcanzar los 7 m de altura si las condiciones
del terreno se lo permiten. Sus hojas, cortamente pecioladas, son alternas,
enteras, ovales, asimétricas en la base y dentadas o sinuoso-dentadas.
Las flores tienen 4 pétalos amarillos brillantes. Los frutos
son pequeñas cápsulas rodeadas en la base por el cáliz.
El hamamelis no fue conocido por nuestros antepasados, pero desde que
se introdujo en Europa alcanzó mucha popularidad que aún
conserva hoy día.
Aplicación:
Las hojas contienen una alta proporción de taninos. También
presenta ácido gálico y cafeico, así como diversos
heterósidos flavónicos con miricetina, quercetina y kampferol.
Además, es particularmente rico en aceites esenciales. La composición
química de la corteza es bastante semejante a la de las hojas.
Las hojas de hamamelis presentan propiedades astringentes, vasoconstrictoras,
hemostáticas, vitamínicas y antimicrobianas. Se emplean
sobre todo en trastornos de la circulación venosa, como pueden
ser varices, hemorroides y flebitis, y también es ampliamente
usada en trastornos de la menopausia. En uso externo, se utiliza como
astringente y cicatrizante en heridas mal curadas, en ciertas dermatitis,
etc., siendo el agua destilada de hamamelis óptima para la desinfección
de heridas, descongestión de piel irritada y como apósito
en esguinces y contusiones.
Administración:
Las formas más frecuentes de administración son la tintura
(2-5 g/día), el extracto fluido (1-4 g/día), la infusión
hecha con 2-4 g de las hojas en una taza de agua hirviendo y el polvo a razón
de 0,5-1,5 g al día. Se usa también en forma de colirio por sus
propiedades astringentes y vasoconstrictoras, para descongestionar ojos cansados
e irritados. Por último, en homeopatía es una planta muy utilizada
que entra a formar parte de numerosos remedios, tanto de forma externa como
interna.
Floración y
recolección:
La floración se da entre otoño e invierno, cuando ya está despojada
de las hojas. La parte que interesa con fines medicinales son las hojas,
aunque a veces también se utiliza la corteza. Las hojas se recolectan
durante el verano, antes de que empardezcan; su desecación debe
hacerse a la sombra, lo más rápido posible. La droga seca
es inodora y su sabor resulta ligeramente amargo y astringente. Esta
planta se suele falsificar a veces con hojas de avellano cuando se vende
en mercados de venta libre, por lo que conviene no comprarla en sitios
de dudosa reputación.