Ginkgo
biloba
(Ginkgo biloba)
Descripción
El ginkgo es un árbol relativamente nuevo en nuestras latitudes.
Por esta razón no tiene otros nombres populares, por lo menos
en nuestro país. Es un árbol alto, verde en verano, con
copa coniforme muy ramificada. El tronco, muy erguido, llega a ser bastante
grueso. Las hojas se disponen en espiral; son largamente pecioladas
y con limbos muy variados. Tiene flores masculinas y femeninas. Las
semillas son del tamaño de una ciruela, amarillas y carnosas
en su interior.
En España sólo se cría cultivado, pues no es de
aquí; proviene de China. En la actualidad puede encontrarse con
relativa facilidad, pero nunca de forma espontánea.
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Aplicación
En la composición del ginkgo biloba encontramos sobre todo compuestos
flavónicos: rutósidos, quercetos, kenferol, derivados del
quercetol, derivados del epicatecol y biflavonas del apigenol. Todos
estos compuestos de nomenclatura tan complicada tienen en general un
efecto vasodilatador cerebral y periférico, protector capilar,
antivaricoso, venotónico, diurético, antiagregante plaquetario
y fortalecedor de la resistencia capilar. Por todas estas acciones su
uso está especialmente indicado en varices, insuficiencia circulatoria
cerebral, hemorroides, fragilidad capilar, flebitis, hipertensión
arterial y prevención del tromboembolismo. Como puede apreciarse
por sus acciones e indicaciones, es una planta especialmente recomendada
en personas mayores, en las que hay una clara disminución de la
funcionalidad del sistema circulatorio a todos los niveles. Esta insuficiencia
circulatoria cerebral tiene una serie de manifestaciones funcionales,
como vértigos, cefaleas, pérdida de memoria, descenso de
las facultades intelectuales, trastornos de la motilidad, etc. También
se utiliza el ginkgo para tratar determinadas secuelas de accidentes
vasculares cerebrales y en traumatismos craneoencefálicos. Es
una planta que carece prácticamente de efectos secundarios. Únicamente,
en caso de sobredosificación, cabe esperar que aparezcan náuseas,
vómitos, diarrea y sensación de vértigo.
Administración.
.- Infusión. Se prepara añadiendo una cucharada pequeña
de hoja de ginkgo a una taza de agua hirviendo. De esta infusión
se pueden tomar hasta 2 tazas al día, preferentemente antes de la comida.
.- Extracto fluido. Una vez preparado, se administran de 25 a 50 gotas, unas
3 veces al día. También se puede obtener el extracto seco, que
se administra bien en cápsulas o en cualquier otra forma sólida.
.- Decocción. Se puede preparar manteniendo el agua hirviendo unos cuantos
minutos. Se debe edulcorar con miel, una vez frío, para rebajar el sabor
amargo. También existen en el mercado farmacéutico comprimidos,
extracto de hojas frescas, extracto nebulizado, grageas, tintura, cápsulas,
extractos estandarizados, ampollas de ginkgo en solución oral, etc.
Siempre conviene recordar la necesidad de tomarlo bajo control médico,
para evitar efectos secundarios desagradables.
Floración y
recolección
El ginkgo florece entre abril y septiembre. De su recolección
la parte que más interesa con fines terapéuticos es la
hoja; de estas hojas se extraen los principios activos que veremos
a continuación.