Galega
(Galega officinalis)
Descripción
Planta vivaz capaz de alzarse a un metro del suelo y que puede ser perenne,
viviendo durante el transcurso de los años, aunque en los
inviernos desaparece todo vestigio de vida para más tarde,
al llegar abril, retomar su proceso vital con el nacimiento de nuevos
vástagos de los que saldrán otra vez las hojas y
los órganos reproductores.
Las hojas son pinnadas, es decir, están formadas por foliolos,
que no son otra cosa que una especie de falsas hojitas que en realidad
corresponden a una misma hoja madre. En este caso, podemos encontrar
entre once y diecisiete foliolos.
Aplicación
La presencia de sustancias alcaloides como la galegina, hidroxigalegina
y d-peganina le proporciona unas propiedades hipoglucemiantes bastante
potentes, por lo que deberá emplearse con precaución
como antidiabético, pues puede bajar los niveles de glucosa
en sangre de forma excesiva, según la mayor o menor riqueza
de la planta en estos alcaloides; lo ideal es emplear los derivados
semisintéticos de esta planta que poseen una acción
estándar, con unos resultados homogéneos.
Estos alcaloides le confieren también propiedades diuréticas.
Existe además una cierta cantidad de flavonoides, como la galuteolina.
Todos estos compuestos le proporcionan unas características galactógenas,
lo que favorece la producción de secreción láctea
en la madre, imprescindible para una correcta lactancia.
No obstante, esta planta ingerida resulta altamente tóxica para
el ganado; esto deberá tenerse en cuenta a la hora de elegir un
campo para pastar.
Administración.
.- Infusión. Se añaden dos gramos de la sumidad florida o de
semillas a un cuarto de litro de agua previamente hervida y caliente durante
diez minutos, agitándolo ocasionalmente; se procede a su filtración
y el líquido obtenido se puede tomar antes de la comida. Esta operación
se puede repetir hasta tres veces al día.
Floración y
recolección
La floración se produce un poco más tarde de lo que viene
siendo habitual en otras plantas herbáceas, alcanzando su máximo
desarrollo en los meses de julio y agosto. Las flores que da son bastante
grandes, de un azul claro o blanco, y se disponen en unos ramilletes
que parten de un tallito, como si fuera una espiga. La forma de las
flores recuerda a las mariposas, por lo que se incluyen en la familia
de las papilonáceas, también llamadas leguminosas.
El fruto que proporciona es -como en el resto de la familia- una
legumbre, en este caso de forma alargada y sin vellosidad, con unas estrías
que la recorren longitudinalmente.
La recolección se deberá efectuar justo antes de que empiece
la floración, recolectando la sumidad florida y procediendo a
un rápido secado, en el que llega a perder casi un ochenta por
ciento de su peso en fresco.