Frángula
(Ramnus frángula)
Descripción
Arbusto que puede llegar a medir los cinco metros de altura; no tiene
pinchos, la corteza es de una tonalidad rojiza, aunque se ve alterada
con algunas manchas blancas de forma alargada generadas por desgarraduras
de la piel, producidas a su vez por arañazos o golpes.
Se localiza en los bordes de los ríos y en general en cualquier
sitio húmedo, sobre todo de la mitad norte de la Península
Ibérica, siendo prácticamente desconocida en la mitad sur.
Las hojas son de un llamativo color verde y se disponen de forma alterna,
adquiriendo una forma elíptica, con los nervios secundarios fácilmente
visibles en el dorso.
Aplicación
La corteza de frángula contiene compuestos antraquinónicos
en una proporción de hasta el 4%, destacando entre otros el frangulósido
A y el B, que le confieren acción laxante o purgante fuerte,
dependiendo de la cantidad de planta tomada.
Se utiliza también como colagogo, al provocar la salida de bilis
de la vesícula biliar y de los canalículos extrahepáticos;
está principalmente indicado en el caso de disquinesias biliares.
Habitualmente se ha empleado como purgante asociado a tratamientos
antihelmínticos.
Vía tópica se emplea como cicatrizante para el tratamiento
de heridas difíciles.
Pero nunca se debe emplear en estados de embarazo, lactancia, menstruación,
hemorroides, abdomen agudo y en caso de úlcera gastroduodenal,
ya que como efecto secundario puede provocar cólicos intestinales.
Tampoco debe emplearse nunca la corteza fresca, pues produce náuseas,
cólicos y espasmos gastrointestinales.
Administración.
.- Decocción. Siete gramos de planta se ponen a hervir durante quince
minutos en un vaso de agua; después se mantiene en contacto durante
seis horas, bebiendo este líquido antes de ir a dormir, pues el efecto
se produce al día siguiente.
.- Polvo. Se emplea un gramo al día como laxante y tres o cuatro gramos
como purgante.
Floración
La floración se produce en los meses de abril a julio, generando
unas flores pequeñas, verdosas, aunque también las podemos
encontrar blanco-rosadas, que parten de las axilas de las hojas y se
agrupan en número variable. Muchas de ellas no lograrán
su cometido, por lo que al llegar la maduración encontraremos
un número bastante inferior al de flores.
Los frutos botánicamente son drupas que van cambiando de coloración,
pasando desde el verde hasta el negro y previamente por el amarillo,
rosa y rojo oscuro. En su interior encontramos tres huesos comprimidos.
Apenas tiene sabor.
La recolección se realiza en los meses de abril a julio, coincidiendo
con la época de floración; se recolectan las ramas que
tienen ya tres o cuatro años, en torno a un centímetro
de diámetro. La corteza se debe arrancar lo más pronto
posible, ya que cuanto más tiempo transcurra más difícil
será esta operación.
El secado debe ser asimismo lo más rápido posible.