Celidonia
(Chelidonium
majus)
Descripción:
La celidonia es una hierba vivaz perteneciente a la familia de las
papaveráceas; suele alcanzar el metro de altura y tiene flores
de un amarillo intenso y pétalos en cruz. Si se corta el
tallo o el rabillo de las hojas mana un jugo anaranjado que puede
resultar tóxico en contacto con la epidermis o los ojos.
La planta se encuentra fácilmente en lugares frescos y sombríos,
como en ruinas de casas, muros y peñascos. Abunda sobre todo
en la mitad septentrional de la Península Ibérica y
es más raro encontrarla hacia el sur.
Aplicación:
Antes de describir sus propiedades, hay que advertir que es una planta
muy tóxica, por lo que debe utilizarse con extremada prudencia.
Se han hallado alcaloides en la raíz, látex, hojas
y tallo; estos alcaloides se hallan combinados con diversos ácidos
orgánicos. Las semillas son muy ricas en aceite, que puede
sumar hasta el 60% de su peso.
La medicina popular ha atribuido tantas propiedades a esta hierba que
sería imposible enumerarlas todas; pero su toxicidad es conocida
desde hace tiempo, por lo que sólo se recomienda su uso por vía
externa. La práctica más extendida -y al parecer la que
mejor resultados da- es la de utilizarla para cauterizar verrugas gracias
a sus propiedades cáusticas e irritantes. Se le reconocen, por
vía interna, propiedades sedantes, analgésicas, antiespasmódicas
y antitusivas.
Pero al tratarse de una planta de difícil manejo por vía
interna, se recomienda limitar su uso y emplear el jugo conforme se extrae
de la planta para quemar las verrugas. Se sabe que en algunas ocasiones
su poder cáustico supera al ácido salicílico y al ácido
nítrico.
Es una hierba que cuenta con una larga historia: recibe el nombre de
golondrinera por nacer cuando vienen las golondrinas y morir cuando se
van. Antiguamente se creía que era un buen remedio contra la ictericia
y demás males del hígado, por el color amarillo del látex.
E incluso los alquimistas emplearon esta planta en la búsqueda
de su piedra filosofal -cuentan que de ahí procede su nombre,
ya que la denominaban "celi dorum", que significa don del cielo.
Administración:
Por vía interna puede producir narcosis, parálisis de las terminaciones
nerviosas y respiración lenta; administrada de forma continuada se dice
que puede ser cancerígena. Por tanto, sólo se describe su uso
tópico.
.- Látex. Con el látex fresco, se aplica 2 ó 3 veces al
día sobre las verrugas, cuidando de proteger las zonas circundantes
con vaselina. También se puede aplicar el polvo de látex y cubrir
la verruga con una gasa.
Floración y
recolección:
La celidonia florece entre marzo y abril; de la recolección interesan
las partes aéreas, la raíz y el rizoma. Se recomienda
recoger la planta antes de la floración y para la raíz
esperar hasta el otoño, que es cuando posee más concentración
de principios activos. Es conveniente usar guantes para arrancar las
partes aéreas, por lo que hemos comentado anteriormente sobre
su jugo. Después se pone a secar en capas finas sobre cañizo
o en secadero, a una temperatura máxima de 35ºC.