Cebolla
(
Allium cepa)

Descripción:
La cebolla pertenece a la familia de las liliáceas, que agrupa a más de 3.000 especies repartidas por casi todo el globo; es una planta vivaz, bulbosa, que puede alcanzar hasta cuatro palmos de altura. El bulbo es grande, redondeado o deprimido, según las distintas variedades, y aparece cubierto de binzas que pueden ser blancas o de color vino tinto. Las hojas son redondeadas, de un tono verde-azulado, y las flores se disponen en un ramillete globuloso, en forma de umbela. Los frutos de la cebolla son diminutas cápsulas llenas de semillas finas y negras.
La planta no es originaria de nuestro país. Proviene de Asia, supuestamente de la zona comprendida entre Palestina e India.

Aplicación:
Sin lugar a dudas, la cebolla ocupa un lugar preferente en la cocina tanto española como extranjera. Es un ingrediente esencial en muchos platos tradicionales. Pero además de sus virtudes culinarias, también ha gozado de mucho aprecio como remedio casero para muchos males. Así, ha servido para tratar el asma, la ascitis, la hipertensión, la jaqueca, el reuma, la tuberculosis, etc.
En la composición del bulbo de cebolla aparece el disulfuro de alilpropilo, junto con otros compuestos sulfurados que son los que confieren a esta planta sus virtudes más relevantes. Una de sus características más conocidas es el efecto lacrimógeno de su esencia, que todos hemos padecido alguna vez. También contiene diversos azúcares que resultan muy importantes, ya que realzan sus cualidades condimenticias; asimismo es rica en vitaminas A, B y C.
Por sus azúcares posee acción diurética, que se ve reforzada por la presencia de otras estructuras llamadas flavonoides, que tienen además acción antiinflamatoria. Su esencia es hipoglucemiante, antiséptica y reduce el nivel de colesterol. También son conocidas sus acciones hipotensoras, antihelmínticas, febrífugas y antirreumáticas.
La cebolla fresca alivia activamente las afecciones de las vías respiratorias altas, sobre todo la tos y el catarro. Además, por los compuestos sulfurados que antes comentábamos, posee un fuerte efecto antibiótico y desinfectante, por lo que se emplea para determinados trastornos gástricos e intestinales. Curiosa resulta también su aplicación como alivio contra las picaduras de insectos, cuando está fresca; para ello se machaca y se aplica localmente.

Administración:
No existe ningún condimento, aparte del ajo, que sea más sano que la cebolla, ya sea cruda, frita o cocida.
.- Zumo. Aplicado en forma de fricciones sobre el cuero cabelludo, con jugo fresco o tintura alcohólica, favorece la crecida del cabello y previene su caída.
.- Decocción al 5% tres o más veces al día.
.- Tintura. De 20 a 35 gotas, 3 veces al día.
.- Extracto seco. En farmacia se puede encontrar el jugo, el extracto para fórmulas magistrales en cápsulas y también el aceite esencial.

Floración y recolección:
La planta florece en verano, entre julio y agosto. Su recolección se puede llevar a cabo a mano o a máquina; una vez hecha, se dejan secar los bulbos en filas, para luego limpiarlos, clasificarlos y almacenarlos en un lugar seco protegido de las heladas.