Betónica
(Sachys officinalis)
Descripción
La betónica es una planta herbácea vivaz perteneciente
a la familia de las labiadas; posee un tallo erguido, cuadrangular
y hojas opuestas pecioladas y con limbo oval. Sus flores, de color
púrpura, casi rosa, forman en el vértice del tallo unas
vistosas espigas.
Es una planta originaria de Europa occidental y meridional. Vegeta bien
en lugares sombreados y frescos. En nuestro país se encuentra
en robledales, encinares y demás bosques, siendo abundante hacia
el norte y más escasa en el sur.
Aplicación
A la betónica se le han atribuido tantas acciones que sería
imposible enumerarlas una a una. Se creía que era el remedio universal
para todo tipo de males de cualquier parte del cuerpo: cerebro, riñones,
estómago, piel, pulmones, etc. Hoy en día, su uso ha quedado
muy restringido; ya se sabe que no es la panacea para todos los males,
aunque sí se da por cierto que tiene algunas virtudes que vamos
a ver a continuación.
En su composición aparecen abundantes taninos, lactonas y betaína;
es también particularmente rica en ácidos fenólicos,
como el ácido clorogénico, el ácido cafeico y el ácido
rosmarínico; y por último, también se ha encontrado
un glucósido al que se le atribuyen las propiedades hipotensoras
de la planta, estando recomendada para personas que padecen de hipertensión.
Tiene, además, una marcada acción como antipirético
y es ligeramente sedante e hipnótico. Por todo ello, se puede
administrar en casos de insomnio, espasmos gastrointestinales y, por
supuesto, para bajar la fiebre en procesos infecciosos. Con la raíz
hay que tener precaución, ya que su ingesta puede producir vómitos.
Los franceses consideran esta planta como un remedio excelente para sanar
llagas y heridas, sin tener en cuenta sus otras virtudes. Para terminar,
cabe añadir que esta planta es ampliamente usada en veterinaria
para combatir determinados trastornos digestivos.
Administración.
.- Infusión. 4 g de hojas de betónica, previamente desecadas,
se añaden a 1/4 l de agua hirviendo; se filtra y endulza a gusto de
cada uno. Se pueden tomar 2-3 tazas al día.
.- Polvo para estornudar. Algunas hojas machacadas y reducidas a polvo, que
se pueden aspirar por la nariz, como si se tratara de rapé. El estornudo
que provoca libera a la cabeza de tensiones y demás molestias.
.- Cataplasma. Se prepara a partir de hojas frescas bien lavadas y cocidas
en poca agua; se extienden sobre una gasa y se aplican sobre las heridas, favoreciendo
su cicatrización.
Floración
La betónica florece a partir del mes de mayo, hasta el verano.
De la recolección interesan sobre todo las sumidades floridas
y las hojas: se recogen y se ponen a secar sobre cañizos en
lugar ventilado; tras el secado la planta desprende un olor aromático
y su sabor es amargo.