Avena
(Avena sativa)
Descripción:
Pertenece a la gran familia de las gramíneas, compuesta por
más de 2000 especies distintas.
La avena se caracteriza principalmente por su tamaño, ya que cuando
se cultiva en óptimas condiciones puede alcanzar el metro de altura.
Su tallo está hueco, con unos nudos de los que parten las hojas,
de aspecto aplanado y muy ásperas al tacto.
La lígula es la membrana localizada en la unión de las
hojas con el tallo, que en ocasiones se emplea para determinar con
exactitud la especie a la que pertenece. En el caso de la avena, esta
lígula es de un tamaño muy pequeño, casi inexistente.
Aplicación:
La avena está considerada como remineralizante, empleándose
en procesos de convalecencia por contener en su composición muchas
sales minerales como hierro, calcio, magnesio, fósforo... además
se puede utilizar como tónico gracias a su alto contenido en
vitaminas A, B1, B2, PP, y, en menor cantidad, vitaminas E y D.
Asimismo se considera sedante, empleándose como ansiolítico
e incluso hipnótico, en casos de depresión e insomnio.
También actúa como diurético, en tratamientos de
hipertensión, oligurias, litiasis renal y para eliminar edemas.
Es ligeramente hipoglucemiante y laxante.
Por vía tópica se emplea como emoliente, muy frecuentemente
en procesos en los que existe prurito de cualquier tipo, ya que disminuye
la inflamación; así, se emplea en cuadros de alergias,
varicela, pieles muy sensibles...
Administración:
.- Tintura. 30 gotas de tintura 1:10 tres veces al día, fuera de las
comidas.
.- Extracto fluido. También llamado jugo de avena, se emplea en osificaciones
de 25 gotas repartidas a lo largo de tres tomas diarias, diluido en un poco
de agua. Esta posología se puede aumentar en caso necesario.
.- Decocción. Se emplean 15 gramos de semillas de avena, preferentemente
sin pelar, que se añaden a un litro de agua; se procede a hervirlo todo
durante unos treinta minutos.
.- Uso externo. Como ya se comentó anteriormente, su empleo en baños
coloidales o en preparación de jabones para pieles irritadas y sensibles
da muy buenos resultados a la hora de mitigar picores; su uso está muy
extendido en la actualidad, contando con una gran cantidad de jabones y geles
de baño que en su composición incluyen avena.
Floración y
recolección:
La floración se produce entre junio y agosto y la recolección
se efectúa en verano.
Las flores van emparejadas y adquieren una posición curvada
hacia el suelo. Se puede diferenciar la flor que se encuentra en la zona
superior de la que se encuentra por debajo, pues esta última suele
poseer una arista más larga.
De la fecundación se obtiene el grano, uno por cada flor, por
lo que como aquéllas aparecerán por parejas. El grano se
encuentra encerrado en una cáscara.