Aspérula olorosa
(Aspérula odorata)

Descripción:
Posee esta planta una serie de tallos de pequeño diámetro, que crecen unos centímetros por debajo del nivel de la tierra, siendo unos tallos subterráneos bastante ramificados (que no hay que confundir con las raíces); de tramo en tramo surgen de éstos otros tallos, ya en posición vertical, que emergen al exterior llegando a alcanzar una altura de hasta treinta centímetros; curiosamente, son de un diámetro mayor que los anteriores. Estos tallos poseen una sección cuadrada y en cada nudo nacen una serie de hojas, cuyo número varía de cuatro hasta diez en la parte superior.

Aplicación:
Las hojas y la sumidad florida contienen un glucósido que posteriormente se transforma en cumarina. También podemos encontrar antraquinonas y monotropósidos, que le dan propiedades antiespasmódicas, por lo que se emplea en casos de espasmos gastrointestinales, mejorando las digestiones lentas.
Asimismo se considera buen sedante e hipnótico, así que se puede emplear en situaciones de estrés, nerviosismo e insomnio. Tiene también cierto efecto diurético, por lo que su empleo está recomendado en oligurias y casos de litiasis urinarias.
Es un buen antiinflamatorio y resulta muy eficaz para el lavado ocular en casos de blefaroconjuntivitis.

Administración:
.- Infusión. Cuarenta gramos de las hojas y sumidad florida se añaden a un litro de agua ya hervida, dejándolo en contacto durante diez minutos. Del líquido que se obtiene tras su filtrado se puede tomar una taza después de las dos comidas principales, facilitando de esta forma la digestión. Se puede tomar también una taza una hora antes de acostarse para combatir el insomnio.
.- Infusión para baño ocular. Se prepara añadiendo quince gramos a un litro de agua hervida y manteniéndolo en contacto durante quince minutos. El líquido obtenido se emplea a una temperatura en torno a los 30°C para el lavado ocular, actuando como antiinflamatorio de párpados y zona ocular.

Floración y recolección:
Las pequeñas florecillas de color blanco se sitúan en los extremos superiores de los tallos y suelen aparecer a partir de mayo. El fruto se forma a partir de julio y es de forma globulosa, con la superficie recorrida por infinidad de pelos retorcidos en forma de gancho.
La recolección se efectuará durante la floración o una vez finalizada ésta. El secado se hará de forma rápida, preferiblemente al abrigo del sol, y una vez realizado se procederá a almacenarlo en un recipiente lejos de la humedad. Es curioso advertir en esta planta que, a medida que avanza el proceso de secado, aumenta su capacidad aromática, siempre que el proceso se realice correctamente, claro está.