Arnica
(Arnica montana)
Descripción:
El árnica es una hierba vivaz, de rizoma rastrero y tallo erecto,
ramificado y glanduloso, en cuyo ápice aparece una cabezuela de
flores amarillas. Es una hierba que se cría en prados y bosques
de coníferas más o menos húmedos, preferentemente
en terrenos descalcificados. En la Península se puede encontrar
a lo largo de los Pirineos, en las montañas gallegas y por toda
la Cordillera Cantábrica. Es una especie muy apreciada en los
pueblos de montaña por sus propiedades curativas. En algunos pueblos
se fuma en pipa o se aspira en forma de rape.
Aplicación:
La actividad farmacológica del árnica se ha atribuido a
la presencia de trazos de esencia en las flores y raíces, así como
a un compuesto llamado arnicina. Es preciso advertir que la planta es
muy tóxica por vía interna: se sabe que puede producir
alteraciones del sistema nervioso y serios problemas digestivos; también
se han descrito reacciones alérgicas. Por tanto, solo está recomendado
su uso por vía externa y siempre con la precaución de que
se emplee en concentraciones diluidas. Posee importantes propiedades
antiinflamatorias. Por los flavonoides encontrados, también se
le atribuye una acción astringente y protectora de las mucosas.
En general, solo se recomienda como antiinflamatorio y vulnerario
de aplicación externa en golpes, contusiones y hematomas. Para
aprovechar sus otras virtudes es necesario proceder bajo estricta prescripción
médica.
Administración:
No hay que olvidar su alta toxicidad; por tanto, se ha de respetar
la dosificación y administrarla solo por vía externa.
.- Pasta. Con extracto de árnica, miel y polvo de malvavisco se
prepara una pasta densa: se aplica y extiende sobre furúnculos y
se recubre con una gasa. No se debe aplicar si el furúnculo está abierto,
sólo sobre granos cerrados.
.- Tintura. Se maceran 40 g de raíces y flores en 200 g de alcohol
de 60°. Después de 10 días se filtra y embotella el líquido.
Para su uso se debe diluir previamente, antes de aplicarlo sobre contusiones
y golpes sin herida abierta.
La planta se puede adquirir en oficinas de farmacia, tanto troceada como
en extracto vegetal, tintura y pomada. También se encuentra
en forma de presentaciones compuestas como cremas, pomadas, sales y bolsitas
para infusión.
Floración
y recolección:
La planta florece en el mes de junio. De la recolección interesan
las cabezuelas, que han de cogerse nada más abrirse ya que al
poco tiempo se marchitan y son colonizadas por insectos que las destruyen.
Ocasionalmente también se recolectan las raíces, muy ricas
en determinados principios activos; éstas se pueden coger a partir
de septiembre. Pero en nuestro país es una planta que escasea
mucho y arrancar la raíz supone perder la planta; por eso aquí en
España sólo está aconsejado el uso de la cabezuela,
dejando libres las raíces, que aseguran al año siguiente
una nueva recolección.