EL
KÉFIR
El
kéfir es una leche fermentada de reconocida fama por sus cualidades
nutritivas. Este producto fue conocido en Occidente hace algo más
de un siglo. El kéfir no es simplemente un tipo de yogur, aunque
como él, es un tipo de leche ácida.
Llamamos kéfir a los nódulos que forman bacterias y levaduras,
que son los responsables de fermentar la leche. Se alimentan de ella
y a su vez le confieren las maravillosas propiedades de sus componentes;
sin los nódulos no podríamos obtener la leche kefirada.
Pero también llamamos kéfir al producto que se obtiene
cuando ha fermentado la leche con los nódulos.
Los nódulos no se disuelven en la leche y además crecen,
esta es una de las características que distingue el kéfir
del yogur. Cuando hacemos yogur no necesitamos colarlo ya que la madre
forma parte integrante del nuevo yogur. El kéfir produce en la
leche una fermentación láctica y alcohólica, por
lo que aporta unas cualidades extraordinarias.
Origen
del kéfir
Los nódulos de kéfir provienen de ciertas zonas del Cáucaso,
donde siguen un proceso totalmente artesanal para obtenerlos. Actualmente
el kéfir está del todo desvinculado del sacrificio de animales,
se ha convertido en un ser vivo independiente, cuya sola necesidad vital
es el aporte de leche. El kéfir no pertenece exactamente ni al
reino vegetal, ni al reino animal, ya que los hongos son una especie
autónoma, cuya nutrición es similar a la de los animales,
pero con un desarrollo similar al de los vegetales.
El kéfir es mucho más resistente de lo que parece, sólo
hay que colarlo diariamente y proporcionarle leche. Como ser vivo, es
importante respetarlo y no desecharlo cuando su crecimiento se hace desmesurado.
Siempre podemos ofrecerlo a los amigos, llevarlo a una dietética
o crear una red de distribución.
Cómo
preparar leche kefirada
Únicamente necesitamos los nódulos –la madre- y la leche.
Como utensilios bastará con un recipiente y un colador evitando
que sean de aluminio ya que este material no es estable en medio ácido,
como es el kéfir, y podría transferirle partículas
nocivas. Podrán ser de de plástico o de acero inoxidable.
Para empezar bastará con una mínima cantidad de nódulos,
por ejemplo el equivalente a una cucharada sopera y un cuarto de litro
de leche. Poco a poco, los nódulos irán creciendo y permitirán
incrementar la cantidad de leche. La proporción entre la cantidad
de madre y de leche dependerá de si se prefiere un kéfir
más claro o más espeso.. A mayor cantidad de hongo, más
espeso será el producto y más se parecerá a un yogur
casero.
Tiempo y temperatura
Una vez obtenida la leche, de la mejor calidad posible, sólo habrá que
introducir en ella los nódulos. Puede utilizarse un bote de vidrio
de cierre hermético, aunque también puede hacerse en un
bote abierto pero al estar cerrado se facilita la fermentación.
Se aconseja dejar un espacio del recipiente sin llenar ya que al fermentar
se liberan gases. No debe utilizarse leche que está a más
de 35ºC ya que las bacterias y levaduras pueden alterarse. La temperatura
ambiental ideal para que el kéfir fermente es de 20 ºC. Con
más calor se aceleraría el proceso y con más frío
se retardaría. El recipiente con los nódulos debe colocarse
en un lugar oscuro.
El kéfir tendrá un efecto suavemente laxante si se cuela
a las 24 horas. Si se desea un efecto astringente debe colarse a las
36 horas. Tras el colado volver a introducir el hongo en la leche. Es
conveniente lavar con agua el nódulo y el frasco una vez a la
semana como mínimo.
Los nódulos de kéfir pueden guardarse de varias maneras
sin que se pierdan sus propiedades. Esto es útil sobre todo cuando
vamos de vacaciones o nos ausentamos unos días.
Cómo conservar y reactivar los nódulos
De 4 a 5 días.- Poner el bote con la leche y los nódulos
en la nevera, así la fermentación se hace más lenta.
Colar y proceder como siempre.
De 8 a 10 días.- Enjuagarlos en agua corriente e introducirlos
en un recipiente con agua mineral, sin leche y dejarlos en la nevera.
Para reactivarlos conviene dejarlos en leche fresca dos o tres días
en lugar de colarlos a diario, esto se hace para estimular el cultivo.
Para almacenarlos de 12 a 18 meses.- Enjuagar con agua corriente para
limpiarlos bien. Colocarlos bien extendidos entre dos paños o
papeles absorbentes y dejarlos secar durante dos días en lugar
ventilado. Cuando estén completamente secos envolverlos en papel
y recubrirlos con papel de aluminio. Guardar en lugar fresco y seco.
Para reactivarlos sumergirlos en agua durante una noche y a la mañana
siguiente escurrirlos y dejarlos con poca leche. Aumentar la cantidad
de leche cada día hasta obtener el volumen deseado.
Nódulos congelados.- enjuagar con agua corriente e introducirlos
en un bote hermético no muy grande. Meter el bote en otro mayor
y cerrarlos herméticamente. A continuación, se congelan.
Para reactivarlos extraerlos de los botes y dejar descongelar lentamente.
Cuando ya estén descongelados añadir una pequeña
cantidad de leche incrementándola cada día hasta obtener
la cantidad deseada.
Composición y propiedades del kéfir
El kéfir tienen una composición similar a la de la leche
ya que es un producto derivado de ella. Sin embargo, no presenta algunos
de sus inconvenientes ya que las bacterias y levaduras crean un proceso
que hace que el kéfir sea más indicado para nuestros organismos.
Contiene la misma cantidad de proteínas que la leche pero las
del kéfir tienen un mayor valor biológico ya que son más
asimilables.
Por otro lado los fermentos del kéfir permiten desdoblar la lactosa
en glucosa y galactosa para que pueda ser absorbida por el intestino
delgado así que como está predigerida nuestro cuerpo no
necesita realizar esta función. Por ello pueden tomarla incluso
las personas con intolerancia a la lactosa.
La cantidad de vitaminas y minerales del kéfir es la misma que
la de la leche, pero debido a la acidificación, se forman sales
minerales que contribuyen a facilitar la asimilación de los minerales
y las vitaminas.
La
costumbre de beber leche kefirada es una respuesta activa de colaboración
con nuestro organismo. El kéfir regenera la flora intestinal por
su alto contenido en ácido láctico que limpia el intestino
de gérmenes patógenos. También tiene efecto antibiótico
y antivírico que previene ciertas enfermedades.
Si
se consume kéfir regularmente el intestino está siempre
limpio y puede trabajar mejor. En lugar de iniciarse un proceso de putrefacción
de los alimentos, se origina su transformación por fermentación,
así la absorción de nutrientes es más completa y
se pueden sintetizar ciertos componentes necesarios como la vitamina
K.
Nunca se han observado contraindicaciones ni intoxicaciones con el kéfir.
Uso
externo: Cosmético y antiséptico
El kéfir también puede usarse en el tratamiento de afecciones
externas ya que es un poderoso antiséptico que ayuda a curar heridas.
El kéfir de agua es un buen remedio para tratar la alergia y el
herpes. Contribuye a curar infecciones genitales femeninas, como la candidiasis
(hongos)
El kéfir estimula todo nuestro cuerpo y su acción tanto
interna como externa sobre la piel y el cabello nos hará aparecer
más radiantes y saludables.
EL KÉFIR DE AGUA
También es originario del Cáucaso. Sus nódulos
son más pequeños, casi transparentes y con una capacidad
de crecimiento inferior a la del kéfir de la leche. Para todas
las personas que quieran abstenerse totalmente de consumir lácteos,
el kéfir de agua es una auténtica alternativa ya que sus
propiedades no son menores. Su sabor recuerda a la limonada pero con
más consistencia. Su consumo no es incompatible con el del otro
kéfir, pueden tomarse ambos productos, cada uno a hora diferente
del día.
Propiedades
Puede usarse para combatir catarros, enfermedades del estómago,
inflamaciones intestinales crónicas y del hígado, problemas
de la bilis, enfermedades de la vejiga y también de las vías
respiratorias. Es muy apto para la convalecencia después de largas
enfermedades. También para desarreglos nerviosos, úlceras
internas, resfriados, esclerosis, infartos, diarreas, intestino perezoso,
anemia, alergia, leucemia y eccemas.
Muy indicado en mujeres embarazadas porque refuerza sus defensas y alivia
sus posibles problemas de estreñimiento. Para su uso curativo
hay que tomar cantidades importantes. Las dosis para problemas específicos
son:
·
Para fortalecer el sistema nervioso: un litro al día
·
Para la úlcera de estómago: un litro diario. La mejoría
es evidente en sólo dos semanas.
· Para el asma y el catarro bronquial: un litro diario durante bastante
tiempo.
·
Para la anemia: un litro al día. En tres meses la sangre se habrá normalizado.
·
Para la leucemia: es una gran ayuda junto a otros tratamientos. Tomar
dos litros al día.
·
Para alergia y eccemas: Combinar el uso interno y externo. Tomar un litro
al día y aplicar también sobre la piel: Lavarse con él
la cara y las manos o la zona a tratar. En un mes se notarán los
resultados.
·
Para problemas de riñones y vejiga: un litro diario
·
Para problemas de vesícula y bilis: un litro diario.
El kéfir de agua, tomado en menor medida, también regenera
la flora intestinal. Usado de modo ocasional es un magnífico preventivo
y refuerza nuestro sistema inmunitario.
Cómo preparar el kéfir
de agua
Ingredientes:
·
3 cucharadas de nódulos de kéfir de agua
·
3 cucharadas de azúcar moreno
· 1 higo seco o 1 ciruela pasa
·
½ limón
· 1 litro de agua
Introducir todos los ingredientes en un recipiente de vidrio de litro
y medio y tapar. El tiempo de fermentación acostumbra a ser de
dos día, como máximo tres. Cuando el kéfir esté listo,
exprimir bien el limón y retirar el higo o la ciruela pasa. Colar
el líquido que ya está listo para tomar. Lavar los nódulos
bajo un chorro de agua fría. Lavar también el frasco y
volver a empezar. La bebida que se obtiene hay que guardarla en un recipiente
de vidrio tapado con un corcho; así saldrán más
burbujitas.
Cabe señalar que el azúcar lo necesita el hongo para reproducirse
y activar la fermentación pero a los dos días apenas queda
rastro del azúcar. Del mismo modo, el higo o la ciruela pasa que
se añaden neutralizan la fermentación alcohólica.
Para
conservar los nódulos del kéfir de agua basta con
dejarlos en un bote con agua y azúcar. De este modo se conservan
varios meses. Cuando se quieran reactivar basta con lavarlos y seguir
el proceso normal.
RECETAS
Y CONSEJOS SOBRE EL KÉFIR DE LECHE
Si
se tiene kéfir en casa puede realizar diferentes recetas,
bebidas, dietas depurativas y de ayuno o limpieza. También puede
aprovecharse sus diferentes usos cosméticos, posee múltiples
aplicaciones para el cuidado físico exterior. He aquí algunos
ejemplos:
Salsa
de kéfir
Ingredientes: * 300 ml de kéfir * 1 cucharada de semillas de sésamo
crudo * 75 ml de zumo de naranja * 1 cucharada de semillas de comino
* 1 diente de ajo triturado.
Preparación: Tostar las semillas en una sartén durante
dos minutos. Majarlas con el mortero, junto con el ajo. Agregar el kéfir
y el zumo de naranja. Reposar media hora. Es un buen acompañamiento
para platos de cereales y ensaladas.
Desayuno especial
Ingredientes: -4 cucharadas de copos de avena –1 cucharadita de
miel –3 cucharadas de kéfir –la ralladura de 1 naranja –1
cucharadita de arrope de manzana – 1 plátano –45 gr.
De uvas pasas –el zumo de ½ limón y 4 fresas.
Preparación: La noche anterior, poner a remojo los copos de avena
con cuatro cucharadas de agua, el arrope de manzana y la ralladura de
naranja. Al día siguiente, incorporar el kéfir, las pasas,
el zumo de limón, la miel y el plátano en rodajas. Decorar
con las fresas.
Mascarilla de hinojo para pieles secas
Ingredientes: - Infusión de hinojo – Kéfir - Miel
Preparación: Mezclar los tres ingredientes en igual proporción
y aplicar sobre la piel de la cara y el cuello.
Mascarilla de arcilla para pieles normales
Ingredientes: - Arcilla –Kéfir –Miel –Plátano
aplastado – Levadura de cerveza.
Preparación: Mezclar el doble de cantidad de arcilla que de kéfir,
miel y plátano y la mitad de levadura de cerveza. Aplicarla sobre
la piel de la cara y el cuello.
Mascarilla de pepino para pieles grasas
Ingredientes: Pepino, kéfir y patata cruda.
Preparación: Triturar todos los ingredientes en igual proporción,
con la batidora ya aplicar sobre la piel de la cara y el cuello.
Mascarilla nutritiva de henna incolora para todo tipo de cabello
Ingredientes: 50 gr de henna incolora, 3 cucharadas de aceite de oliva
y 2 cucharadas de kéfir.
Preparación: Deshacer la henna con un poco de agua caliente. Añadir
el aceite de oliva y el kéfir y mezclar bien. Extender la mascarilla
sobre el cabello seco. Cubrir la cabeza con un paño y dejar actuar
como mínimo durante una hora. Aclarar bien y lavar el pelo.
Teñido
natural para todo tipo de cabellos
Se procede igual que con la mascarilla nutritiva pero utilizando la
henna del color deseado. La henna es un tinte vegetal derivado de la
planta
lausonia alba cuyas hojas, recogidas en otoño, una vez secas
y pulverizadas contienen un colorante a base de naftoquinona. Da al
cabello un tono rojizo. Combinado con sales minerales ofrece una gama
más amplia de colores.
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