VITAMINA C
La
vitamina C es una vitamina antioxidante esencial para la salud corporal
y
es especialmente importante para mantener una piel sana. También
conocida
como ácido ascórbico, la vitamina C es hidrosoluble.
Contrariamente a la mayoría de los animales, los humanos no pueden
producir
su propia vitamina C. Al participar la vitamina C en mas de 300 funciones
corporales, la vida misma depende de su reposición diaria. Su
función
prioritaria es el mantenimiento del colágeno, una proteína
necesaria para la
formación de la piel, los ligamentos, los huesos y los dientes,
y para el
fortalecimiento de las paredes de los vasos sanguíneos.
Altas cantidades de vitamina C son esenciales para el metabolismo de
los
leucocitos, los cuales son componentes vitales de sistema inmune.
Además, la vitamina C juega un papel importante en la absorción
del hierro,
necesario para la formación de los glóbulos rojos en la
sangre. También
actúa en la utilización del ácido fólico,
una de las vitaminas del complejo
B.
Acontece que la mayor parte de la vitamina C de la dieta es destruida
durante la preparación de los alimentos, más que cualquier
otro nutriente, y
que el cuerpo no almacena la vitamina C y tiende a expulsar las cantidades
exvendentes.
Existen distintas
formas de presentación de la vitamina C:
· Ácido
ascórbico:
es una forma de vitamina C cuyo pH es de 2.1 a 2.6. en
altas dosis puede ocasionar molestias tales como irritación digestiva
y
diarrea e incluso aumentar la formación de cálculos renales
en personas con
tendencia a dicha patología.
·
Ascorbato cálcico: tiene un carácter ácido (pH de
5 a 7), pero está suavizado por la presencia de calcio.
·
Ester_C: consiste en la precipitación del ascorbato cálcico
sin utilizar
disolventes como la acetona o el alcohol. El método de extracción
utilizado
se basa en el uso de agua depurada, a través de la cual se obtienen
una
serie de matabolitos (ácido L-treónico, ácido L-lixónico
y ácido
L-xilónico), que son sustancias bioquímicamente iguales
a las sustancias
producida por nuestro propio organismo como resultado del procesamiento
hepático de la vitamina C ingerida. Se ha demostrado que dichos
metabolitos
son la clave para aumentar los niveles de vitamina C en la sangre y en
los
tejidos. Asimismo, se ha detectado que el nivel de ácido ascórbico
en los
leucocitos es cuatro veces mayor con la suplementación con el
Ester-C que
cuando se ingiere la vitamina C ácida. Además el Ester-C
tiene un pH de 7,
es rápido y que su permanencia en el organismo sea el doble que
la del ácido
ascórbico ya que es excretado de forma más lenta.
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