JOJOBA
Caliphornica chinensis
La jojoba
Se
trata de un pequeño arbusto que crece en el desierto de
Sonora, (al norte de México y sur de EEUU) y que, desde hace
algunos años, se ha logrado aclimatar en Alicante, donde las
condiciones climatológicas son similares a las del desierto
americano.
La jojoba es una cera que se funde a los 7ºC, por lo cual, cuando
se encuentra a temperatura ambiente, se mantiene en estado líquido.
Se le conoce erróneamente como aceite. Su textura es estable,
no grasa e inodora, y su composición, muy similar a la de
las ceramidas (encargadas de regular las funciones de la piel y el
cuero
cabelludo). Su descubrimiento Los
indios seris (nómadas habitantes del norte de México)
fueron los primeros en descubrir los poderes de la jojoba. Se sabe
que la utilizaban en rituales mágicos, mezclada con otros aceites,
para buscar la prosperidad y la purificación del alma; usada
con frecuencia por las mujeres aumentaba la fertilidad y también
le otorgaban poderes sanadores y cicatrizantes.
Se alimentaban de esta semilla, curaban heridas, hemorragias y golpes
ingiriendo sus semillas y con las hojas bebían una infusión
que los mantenía siempre jóvenes. Se protegían
con esta cera líquida de los fuertes cambios climáticos
del desierto.
En la actualidad, sin embargo, sólo se le conocen atributos
cosméticos. Una planta rica
- Ceramidas:
la jojoba está compuesta en un 96% de ceramidas,
sustancia natural encargada de recubrir las células
de la epidermis que controlan y regulan la hidratación,
facilitando así la
hidratación natural de la piel.
- Vitamina
E: contiene también vitamina E, encargada de eliminar
los radicales libres, causantes del envejecimiento de la piel,
y ácido
linolénico, uno de los más importantes elementos
regeneradores de la piel y el cabello.
Una ayuda natural para la piel
Es
magnífica para
la piel como:
- Hidratante:
su característica no grasa permite su
aplicación en pequeñas cantidades durante el día
o por la noche. Reduce significativamente la pérdida de
líquidos,
sin bloquear la transpiración de gases y vapor de agua.
Aumenta la suavidad de la piel perceptiblemente durante ocho
horas. El aceite
de jojoba natural ayuda a evitar la sequedad de la piel, forma
una capa de cera sobre la misma, protegiéndola de la oxidación
provocada por los contaminantes químicos del medio ambiente,
otorgándole así suavidad y firmeza. Suaviza y reduce
las líneas de expresión de la cara provocadas por
la edad.
- Restauradora
de la piel seca y maltratada, devuelve la textura original
suave y el brillo a la uñas. Se puede usar también
como aceite de baño.
- Antiacné:
penetra en la piel liberando y disolviendo el exceso de secreciones
acumuladas
y regula el sebum.
- Anticaspa:
es un excelente agente solubilizador de la piel despegada y
muerta. Remueve los residuos grasos
del cuero cabelludo.
Lo deja suave, limpio y sedoso.
- Durante
el embarazo: aumenta la elasticidad de la piel y la mantiene
siempre humectada.
- Para
el cabello es excelente, ya que se puede usar como mascarilla
capilar durante la noche para restablecer
el brillo y
cuerpo del cabello seco y/o maltratado, o bien como tratamiento anticaspa.
Pero si se
trata de un cabello graso, la jojoba también ayuda
a la regulación
de la grasa que se genera en el cuero cabelludo y que
obstruye la regeneración
capilar.
Receta para el cabello
Mezcla 10 gotas de jojoba
en tu champú, masajea el cabello
con esta mezcla y aclara como de costumbre. Descubrirás un brillo
nuevo en tu cabello.
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