ACIDOS GRASOS ESENCIALES

La información contenida en este apartado no debe ser considerada como medio de diagnóstico o de tratamiento de ninguna enfermedad.
Todo lo concerniente a la salud, tanto física como mental debe ser considerado por profesionales debidamente cualificados.

INDICE

1- Introducción.

1.1- Clasificación de los lípidos.

2- Acidos Grasos Esenciales.

2.1- Generalidades.
2.2- Funciones.

3- Acidos Grasos Esenciales: Requerimientos y Deficiencias.

3.1- Requerimientos de Acidos Grasos Esenciales.
3.2- Factores que condicionan los requerimientos y el aporte deá cidos grasos.
3.3- Síntomas de la deficiencia de Acidos Grasos Esenciales.

4- Suplementos de Acidos Grasos Esenciales.

4.1- Composición de los suplementos.
4.2- Efectos de los Suplementos de Acidos Grasos Esenciales.

5- Usos de los Acidos Grasos Esenciales.

5.1- Alcoholismo.
5.2- Cáncer de pecho.
5.3- Enfermedad cardiovascular.
5.4- Sistema inmunitario.
5.5- Candidiasis.
5.6- Síndrome premenstrual.
5.7- Artritis reumatoide.
5.8- Obesidad.

6- Conclusiones.

7- Bibliografía.


1.INTRODUCCIÓN.                                                                                                      Inicio

Las grasas o lípidos constituyen una categoría de nutrientes que no deben ser considerados como un grupo homogéneo, ya que desde el punto de vista funcional se comportan de diferente manera. Dentro de esta categoría se distinguen dos grupos, el grupo de las grasas denominadas saludables y el grupo de las grasas perjudiciales, por tanto y haciendo referencia a las primeras, las grasas son nutrientes muy importantes para la salud.

Entre sus funciones, los lípidos promueven el equilibrio bioquímico y ejercen una acción protectora sobre todos los órganos vitales. Además, los lípidos son una fuente de energía esencial para llevar a cabo procesos vitales, interviniendo en el transporte y absorción de las vitaminas liposolubles (vitaminas A, D, E y K). También constituyen una fuente de nutrientes vitales, son los denominados á cidos grasos esenciales (AGEs).

1.1 CLASIFICACIÓN DE LOS LÍPIDOS.

Desde un punto de vista químico los lípidos están compuestos por carbono, hidrógeno y oxígeno. Los átomos de carbono se disponen en forma de cadena, unidos entre ellos por medio de átomos de hidrógeno.

Las grasas o lípidos se clasifican en saturados e insaturados.

Grasas saturadas: Son aquellas en las que todos los enlaces de los átomos de carbono están ocupados por átomos de hidrógeno. Estas son las grasas perjudiciales y se encuentran en alimentos como carne roja, mantequilla, queso, cremas agrias y frutas como la palma y el coco (aceite de palma y de coco). Un exceso de grasas saturadas, da lugar al acúmulo y depósito de las mismas en células, órganos y vasos sanguíneos pudiendo inducir la aparición de numerosas alteraciones de la salud, entre las que destacan la obesidad, las alteraciones cardiacas y el cáncer de pecho y de colon.

Grasas insaturadas: Se denominan así porque en su estructura poseen por lo menos dos átomos de carbono no enlazados a átomos de hidrógeno; cuando es un átomo de carbono el que no está ocupado, se habla de grasas monoinsaturadas, cuando son dos o más los átomos de carbono no ocupados, se habla de grasas poliinsaturadas. En este grupo se incluyen las arriba mencionadas grasas saludables.

Cuanto más saturada es una grasa, más sólido es su aspecto a temperatura ambiente.

Por otro lado, las grasas están formadas por la combinación de unas moléculas denominadas ácidos grasos, que comprenden un grupo variado y que se clasifican en función de la capacidad de sintetizarlos endógenamente. Así, se distinguen:

Acidos grasos esenciales: aquellos que el organismo no es capaz de sintetizar, por lo que la única manera de obtenerlos es a partir de la dieta; adicionalmente, se considera esencial cuando su deficiencia da lugar a la aparición de enfermedades.
Acidos grasos no esenciales: son aquellos que el organismo puede sintetizar a partir de otros nutrientes.

2- ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES.                                                                             Inicio

2.1-GENERALIDADES.

Los ácidos grasos esenciales (AGEs) son componentes nutricionales vitales ya que son necesarios para llevar a cabo innumerables funciones. Como su nombre indica, son nutrientes esenciales, porque nuestro organismo no puede sintetizarlos, por eso deben ser aportados necesariamente con la dieta.

Básicamente se distinguen tres ácidos grasos esenciales:
- ácido linoleico.
- ácido linolénico.
- ácido araquidónico.

En caso de déficit, el ácido linolénico y el ácido araquidónico podrían sintetizarse a partir del ácido linoleico, por eso el ácido linoleico se considera como el ‘más esencial’ de todos ellos.

Los AGEs se encuentran en alimentos de origen animal y de origen vegetal; específicamente, los alimentos ricos en AGEs incluyen las semillas vegetales y los aceites de pescado de agua fría.

Se distinguen dos formas de ácidos grasos alimentarios, Omega 3 y Omega 6.

Omega 3: a este grupo pertenece el ácido alfa linolénico; otrosá cidos grasos pertenecientes a la forma Omega 3 son el ácido eicosapentanoico (AEP) y el ácido docosahexaenoico (ADH), ambos se sintetizan con la intervención del ácido alfa linolénico.

Dr Illingworth (Oregon Health Services University):...los ácidos grasos omega 3 son moléculas de cadena larga procedentes del ácido linolénico...cuando los animales consumen y metabolizan vegetales ricos en ácido linolénico, dan lugar a la síntesis de Omega 3.

Omega 6: La forma más común de Omega 6 es el ácido gamma linolénico (AGL). Este ácido graso facilita la pérdida de peso en los pacientes con sobrepeso, inhibe la agregación plaquetaria (coagulación anormal), mejora los síntomas de depresión y esquizofrenia, alivia los síntomas del síndrome premenstrual, es beneficioso en el manejo de la adicción al alcohol.

Las fuentes alimentarias de ambos tipos de ácidos grasos son:

Omega 3: forman parte de la composición de los aceites de pescado.

Omega 6: se encuentran en los alimentos de origen vegetal, en los aceites de pescado (salmón, pescado azul, arenque, atún, caballa) y en los aceites de semillas y de frutos secos.

2.2- FUNCIONES.

Los AGEs intervienen en numerosos y variados procesos fisiológicos y un aporte adecuado es indispensable para un funcionalismo correcto de todo el organismo. A continuación se enumeran las principales funciones que cumplen los AGEs.

Cardiovasculares:

- Reducen la acumulación de lípidos en las paredes arteriales.
- Disminuyen la presión arterial.
- Intervienen en el mantenimiento y realización de la contracción cardíaca.

Hematológicas:

- Prolongan el tiempo de coagulación sanguínea. Los AGEs inhiben la síntesis de tromboxano, ejerciendo un efecto de prevención de anormalidades en la coagulación.
- Promueven la síntesis de hemoglobina (molécula que transporta oxígeno a las células).
- Inducen la reducción de los niveles sanguíneos de triglicéridos.

Metabólicas:

- Intervienen en la síntesis de colesterol y simultáneamente promueven la eliminación del exceso de colesterol sanguíneo. El colesterol es indispensable para llevar a cabo numerosas funciones vitales. Se encuentra en la bilis, la sangre, el tejido cerebral, el hígado, los riñones, las glándulas adrenales y en las vainas de mielina de las fibras nerviosas. El colesterol interviene en la absorción y transporte de los ácidos grasos y es esencial para la síntesis de vitamina D.
Nota: El colesterol puede ser sintetizado por todas las células y glándulas del organismo, así mismo también se sintetiza en el intestino delgado y en el hígado. Las células obtienen colesterol por medio del aprovechamiento de los nutrientes dietéticos (proteínas, azúcares, grasas). Si el aporte dietético de grasas (en especial de grasas saturadas) y azúcares, es excesivo, el organismo los convierte en colesterol; por tanto la ingestión de grandes cantidades de azúcares y grasas deriva en elevaciones significativas de los niveles de colesterol.
- Incrementan el metabolismo lipídico.

Estructurales:

- Componentes estructurales de las membranas celulares. Adicionalmente, y a este nivel, los AGEs poseen un efecto reparador de células y capilares. El aporte de suplementos deá cidos grasos incrementa la fluidez de las membranas celulares de manera que promueve el adecuado funcionamiento y previene el deterioro celular. Por eso, la salud de las células depende directamente del aporte adecuado de AGEs.
- El colesterol (su síntesis se lleva a cabo por la intervención de los AGEs) forma parte de la estructura de las hormonas adrenales y reproductivas.

Otras:

- Interfieren con la síntesis de leucotrienos (compuestos que agravan la inflamación). Este efecto es beneficioso en los pacientes con artritis, lupus, psoriasis y otras alteraciones inflamatorias.
- El colesterol (su síntesis se lleva a cabo por la intervención de los AGEs) interviene en la prevención del crecimiento bacteriano y vírico.
- Los ácidos grasos polinsaturados incrementan la resistencia frente a la enfermedad.
- Por su efecto sobre la nutrición cutánea, capilar y de las uñas, los AGEs previenen la aparición de eczemas, psoriasis, alopecia y uñas quebradizas, entre otros. Los AGEs equilibran el metabolismo cutáneo, nutriendo al colágeno (componente estructural principal del tejido cutáneo).
- Mantenimiento de la temperatura corporal.
- Los AGEs, especialmente el ácido gamma linolénico, son precursores de la síntesis de prostaglandinas. Las prostaglandinas son moléculas contenidas en la mayor parte de las células del organismo y sus funciones son muy importantes ya que son moléculas vasodilatadoras (mejora de la circulación sanguínea) y estimulan del funcionalismo del sistema inmunitario. Hasta la fecha se han descubierto 36 prostaglandinas diferentes con un amplio rango de funciones; entre ellas, citaremos la PGE1 por su relevancia funcional. La PGE1 equilibra los niveles de colesterol, estabiliza la presión sanguínea y estimula la síntesis de linfocitos T.

3- ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES: REQUERIMIENTOS Y DEFICIENCIAS.                    Inicio

3.1- REQUERIMIENTOS DE ACIDOS GRASOS ESENCIALES.

Aunque la Cantidad Diaria Recomendada (CDR) no está establecida, si que se conoce que factores como el estrés, las alergias, las enfermedades y las dietas ricas en alimentos fritos incrementan las necesidades de AGEs.

De los 45 nutrientes esenciales reconocidos, el ácido linoleico adquiere una relevancia especial. Se estiman unos requerimientos diarios de entre 3 y 6 gramos o el 1-2% del consumo calórico total diario para prevenir los síntomas debidos a su deficiencia. El aporte de cantidades superiores contribuirá al mantenimiento de un estado de salud óptimo.

En general, los requerimientos cuantitativos de estos nutrientes varían en función de cada persona, y dependen de factores como el grado de estrés, la composición de la dieta y la cantidad de ejercicio físico realizado diariamente. Por ejemplo, los requerimientos serán más elevados para una persona obesa con una dieta rica en ácidos grasos saturados en comparación a una persona delgada con una dieta pobre en grasas saturadas. Una dieta equilibrada que incluya nutrientes como las vitaminas A, B3, B6 y C y cinc condiciona que el organismo pueda utilizar los ácidos grasos esenciales de modo más eficiente.

3.2- FACTORES QUE CONDICIONAN LOS REQUERIMIENTOS Y EL APORTE DE ÁCIDOS GRASOS.

Se conocen numerosos factores que interfieren con el metabolismo lipídico como por ejemplo las dietas ricas en ácidos grasos saturados y colesterol, el proceso del envejecimiento, la ingesta de alcohol, la hiperglucemia, las infecciones víricas, el uso de fármacos como la aspirina.

Entre los factores nutricionales, es de reconocida importancia la influencia que ejercen los alimentos fritos y el tipo de aceite empleado.

Alimentos fritos
Investigaciones recientes han demostrado que la ingesta de alimentos fritos es poco saludable ya que el hecho de calentar a temperaturas elevadas las grasas de origen vegetal, da lugar a la formación de agentes cancerígenos (radicales libres).

Nota: Un radical libre es un elemento o molécula que posee en su estructura un electrón libre. El exceso de radicales libres produce daños a nivel celular, estos daños aceleran el proceso del envejecimiento e inducen un incremento en la aparición de enfermedades. Los signos del daño por radicales libres son el envejecimiento prematuro, la aparición de alteraciones hepáticas, el cáncer, la artritis y la formación de arrugas. Ciertos nutrientes tienen un efecto neutralizante sobre los radicales libres, con el consecuente beneficio derivado de ello. Estos nutrientes se conocen como antioxidantes, e incluyen entre otros, las vitaminas C y E, el betacaroteno (provitamina A), el extracto de la semilla de uva, el selenio y los enzimas glutation peroxidasa y superoxido dismutasa.

Pese a que las recomendaciones indican que los alimentos fritos deberían eliminarse de la dieta, éstos se siguen consumiendo, por eso es importante conocer que:

- En general, se admite que las grasas de aspecto líquido son más saludables que las grasas de aspecto sólido; pero en el caso de los alimentos fritos, las grasas sólidas por ser más estables, soportan mejor la exposición a la luz, calor y/o aire, razón que condiciona que sean más deseables que los aceites (grasas líquidas) para freir los alimentos.
- Cuando se proceda a freír un alimento, es mejor no hacerlo intensamente e intentando mantener la temperatura de la grasa utilizada lo más baja posible.

Por tanto, no se deben ingerir alimentos fritos, y en el caso de hacerlo, procurar utilizar para freír métodos saludables (método chino) o freír en pequeñas cantidades de grasa saturada (mantequilla) sin calentarla a temperaturas demasiado elevadas.

Nota: El aceite utilizado reiteradamente a temperatura elevada da lugar a la formación de compuestos tóxicos. Uno de estos tóxicos son los ácidos grasos “trans”, que son moléculas grasas deformadas que dañan las células e inducen deficiencia de ácidos grasos esenciales porque interfieren con su metabolismo. Adicionalmente, el organismo no utiliza estos ácidos grasos deformados y se almacenan en el tejido graso, este hecho condiciona que ocupen el espacio donde deberían estar los AGEs.


Los aceites

Los aceites líquidos adquiridos en los comercios están expuestos a la luz, que causa su deterioro. Una vez abierto el envase, se expone también al oxígeno, por lo que se incrementa el impacto negativo y posteriormente, son sometidos a calentamiento.

Por otro lado, el propio procesamiento industrial de los aceites comerciales induce la desnaturalización de los mismos.

Aunque los procesos de separación del aceite de su fuente de origen se vienen utilizando desde hace 400 años, la tecnología moderna aplicada incrementa la cantidad de aceite obtenido, así como el periodo de validez del mismo, pero los procesos aplicados modifican el olor, sabor y valor nutricional del producto final.

Desde un punto de vista histórico, las semillas de sésamo fueron la primera fuente de donde se extrajo aceite.

Hasta los años 40, esta extracción se llevaba a cabo en pequeñas cantidades, utilizando prensas pequeñas y lentas. A partir de entonces emergen las industrias productoras de aceite. La parte negativa de la producción actual es que al procesar el producto para incrementar el periodo de validez, se pierde parte de la calidad nutricional ya que los AGEs desaparecen parcialmente de los aceites producidos industrialmente.

En cualquier caso, si se utiliza aceite el más recomendado es el aceite de oliva.

A continuación se enumeran las diferencias más relevantes entre los aceites industriales y los aceites obtenidos por medio de procedimientos tradicionales:

- Los aceites industriales pierden parte de su olor y de su sabor en comparación a los aceites tradicionales.
- Los aceites tradicionales se obtienen con métodos naturales y no contienen pesticidas. Los aceites industriales poseen trazas de pesticidas en su composición. Los pesticidas son compuestos que pueden inducir alteraciones del sistema nervioso y del sistema inmunitario.
- Para la extracción de los aceites tradicionales no se utiliza ningún tipo de solvente. Los aceites producidos industrialmente contienen residuos de solventes, la mayoría de los cuales producen depresión del sistema nervioso central e irritación pulmonar.
- Los aceites tradicionales contienen conservantes naturales. Los aceites industriales se mantienen ‘frescos’ por la adición de antioxidantes sintéticos (BHT, BHA, ácido cítrico y metilsilicona). Los antioxidantes sintéticos interfiren con el metabolismo y los procesos de respiración celular. La ingestión prolongada el tiempo de antioxidantes sintéticos puede derivar en la degeneración de los sistemas orgánicos.
- En la fabricación de los aceites tradicionales, éstos no son sometidos a elevadas temperaturas. Por el contrario, los aceites industriales son sometidos a temperaturas elevadas, estos procesos de calentamiento reducen la calidad nutricional y el contenido de antioxidantes naturales.
- Entre los nutrientes que se degradan citar la lecitina, las vitaminas A y E, ciertos minerales, la clorofila y varias moléculas aromáticas y volátiles. Adicionalmente, en aceites sometidos a temperaturas especialmente elevadas se destruyen los AGEs dando lugar a ácidos grasos “trans”, y consecuentemente a la formación de radicales libres.

Los aceites comerciales, las margarinas hidrogenadas y los alimentos fritos ejercen un efecto de interferencia en la formación de prostaglandinas a partir de los ácidos grasos AGL y AEP. Con esta capacidad de transformación inhibida, los ácidos grasos esenciales pierden parte de su validez biológica.

Asociado a la pérdida de la calidad de los aceites industriales, hay otros aspectos de la dieta occidental que contribuyen a una ingesta desequilibrada de AGEs. Según Belleme, la dieta occidental se caracteriza por una ingesta deficitaria de omega 3 y por un exceso de omega 6. Parece ser que los alimentos procedentes de granjas de producción poseen una composición diferente a los alimentos que proceden de la naturaleza. Los alimentos procedentes de granjas contienen más cantidad de omega 6 que de omega 3 (huevos, carne, verduras). A esto se asocia un consumo reducido de alimentos ricos en omega 3 (pescado y semillas de lino) y un consumo elevado de alimentos ricos en omega 6 (carne, huevos, cereales, aceites vegetales).El resultado es un incremento en el riesgo de sufrir una deficiencia de omega 3.

Según los resultados de los estudios realizados, muchos investigadores concluyen que estos patrones dietéticos son responsables del incremento de enfermedades cardiovaculares, cánceres y depresiones.

Por tanto, es muy importante conocer que estas deficiencias se pueden corregir por medio de la ingestión de suplementos, de manera que una vez se ha corregido la deficiencia de omega 3 el objetivo es tomar una cantidad equilibrada de AGEs.

Nota: la ingesta de suplementos de AGE debe complementarse con una dieta rica en vitaminas y minerales. El organismo requiere vitamina A, caroteno, vitaminas B3, B6, C y E, magnesio, selenio y cinc para metabolizar adecuadamente los AGEs.

3.3- SÍNTOMAS DE LA DEFICIENCIA DE ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES.

1) Deficiencia de ácido linoleico: acné, cambios de personalidad y/o de comportamiento, alteraciones biliares, inhibición de la cicatrización, alteraciones cardiovasculares, inflamación prostática, sudoración excesiva e incremento de la sensación de sed, artritis, abortos, alteración del crecimiento, alteraciones renales, temblores musculares, alteraciones cutáneas, esterilidad masculina.

2) Deficiencia de ácido linolénico: alteración del crecimiento, retraso del aprendizaje, hormigueo en las extremidades, alteraciones de la coordinación motora, alteraciones visuales. Los síntomas inducidos por la deficiencia de AGEs remiten cuando se realiza el aporte de cantidades adecuadas de los mismos. Desde un punto de vista nutricional, la dieta ideal no debería contener alimentos fritos sin embargo, y debido a que actualmente es complicado seguir una dieta absolutamente correcta, se obtienen grandes beneficios de la suplementación con ácidos grasos esenciales.

4- SUPLEMENTOS DE ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES.                                               Inicio

4.1- COMPOSICIÓN DE LOS SUPLEMENTOS.

- Aceite de semilla de grosellero negro (Ribes nigrum): Aceite rico en ácido linoleico (44%), ácido linolénico y ácido estearidónico (precursor de Omega 3).
- Aceite de Borraja (Borago officinalis): Excelente fuente de ácido gamma linolénico.
- Aceite de Salmón: Aceite rico en ácidos grasos esenciales omega 3.

Dr. Illingworth: El ácido linolénico está compuesto por 18 carbonos y posee tres dobles enlaces, se sintetiza únicamente en los vegetales, de manera que cuando los animales consumen y metabolizan vegetales ricos en ácido linolénico, dan lugar a omega 3, los vegetales incluyen el plancton que ingieren los peces. Los aceites de pescado además de contener ácidos grasos omega 3 benefician a los pacientes con migrañas, artrosis y la hipercolesterolemia.

- Lino: Vegetal ancestral que actualmente se exporta de diferentes países (Argentina, Canadá, India, Rusia y Estados Unidos). El aceite de lino es rico en ácidos grasos Omega 3. Se composición porcentual es: 57% de Omega 3 (ácido linolénico), 16% de Omega 6 y 18% de Omega 9 (ácido graso no esencial). El aceite de las semillas del lino contiene cantidades elevadas de beta caroteno (4300 UI/cs) y vitamina E (15 UI/cs). cs: cucharada sopera

- Prímula (Onagra): El aceite obtenido de esta flor de origen indígena tiene un amplio uso terapéutico en nuestro entorno. Este suplemento constituye una excelente fuente de ácidos grasos linoleico y linolénico; ambos nutrientes comparten la característica de que deben ser aportados por la dieta, nuestro organismo es incapaz de sintetizarlos. Las semillas de prímula contienen ácido gamma linolénico.

4.2- EFECTOS DE LOS SUPLEMENTOS DE ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES.

- Aceite de Borraja: Ampliamente utilizado, el aceite de Borraja fortalece las glándulas adrenales, alivia los síntomas del síndrome premenstrual y posee un potente efecto antinflamatorio. Adicionalmente promueve la función cardíaca y articular, también intervienen en el crecimiento de uñas y cabello.
- Aceite de Salmón: Por su composición en AGEs, previene la coagulación anormal, regula la síntesis de colesterol y fortalece las paredes celulares reduciendo la susceptibilidad frente a infecciones víricas y bacterianas. El aceite de salmón posee un efecto antiinflamatorio importante.
- Lino: La combinación de AGEs y vitamina E en el mismo preparado es eficaz para prevenir la infertilidad y para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual. La administración de este suplemento está indicada en pacientes con osteoartritis y artritis reumatoide porque es un excelente antiinflamatorio. Para conseguir un efecto antinflamatorio óptimo, se deben eliminar aquellos alimentos y/o nutrientes con efecto estimulante sobre el sistema nervioso simpático (azúcar, soda, café, flúor), así como se debe procurar una reducción del estrés (activa al sistema nervioso simpático) promoviendo la inflamación.
- Prímula (Onagra): El aceite obtenido de esta flor de origen indígena tiene un amplio uso terapéutico en nuestro entorno. - Interviene en la producción de energía y forma parte de la estructura cerebral, médula ósea, músculos y membranas celulares.Entre sus propiedades destacar el beneficio en la esclerosis múltiple, síndrome premenstrual, hiperactividad y obesidad. Se estima que se requieren 5000 semillas para obtener una cápsula de 500 mg.

5- USOS DE LOS ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES.                                                      Inicio

Los estudios demuestran que los AGEs son eficaces en el manejo de numerosas enfermedades crónicas. Las aplicaciones de los AGEs incluyen: alcoholismo, cáncer de pecho, enfermedades
cardiovasculares, fortalecimiento del sistema inmune, erradicación de la infección por levaduras, alivio de los síntomas del síndrome premenstrual, enfermedades inflamatorias (artritis reumatoide) y manejo del sobrepeso.

5.1- ALCOHOLISMO.

La dependencia alcohólica es una condición patológica que puede tener consecuencias graves ya que reduce de la esperanza de vida por un incremento en las tasas de suicidio, inducción de procesos degenerativos cerebrales y hepáticos, osteoporosis y otras muchas alteraciones de la salud. El grado de metabolismo del alcohol es diferente para cada individuo y está directamente relacionado con factores como el estado nutricional de la persona, la concentración y actividad de ciertos enzimas hepáticos y la velocidad de metabolismo del propio alcohol.

Los individuos alcohólicos se caracterizan por seguir una dieta deficitaria, con la consecuente malnutrición; este hecho indica que en estos pacientes se deben aplicar programas nutricionales integrales.

Entre los nutrientes que adquieren una especial relevancia en esta alteración están las vitaminas A, C y el complejo B, así como ciertos minerales como cinc, magnesio y selenio. También son importantes los aminoácidos (glutamina), la hierba cardo mariano, Lactobacillus acidophilus, antioxidantes, L-carnitina. Los AGEs son extremadamente importantes; los estudios muestran que los AGEs, especialmente el ácido gamma linolénico, mantienen los lípidos sanguíneos en los niveles óptimos.

5.2- CÁNCER DE PECHO

El sistema inmunitario juega un papel clave en la protección frente al desarrollo del cáncer. Diariamente estamos expuestos a múltiples factores cancerígenos y es el sistema inmunitario el que inhibe el crecimiento de células malignas. Por tanto, la hiperestimulación o el mal funcionamiento del sistema inmunitario se traduce en un crecimiento descontrolado de células cancerígenas. Adicionalmente y una vez se ha desarrollado la enfermedad, los pacientes con cáncer generalmente padecen malnutrición y pérdida de peso como consecuencia del consumo de los factores nutritivos por parte de las células anormales.

Se dispone de numerosas aproximaciones naturales para prevenir la formación del cáncer de pecho. Los estudios muestran que una dieta rica en vegetales crucíferos (bróculi, col) y la suplementación con semillas de uva concentradas, vitaminas A, C y E, minerales y ácidos grasos esenciales protege frente al desarrollo de este tipo de cáncer. Los datos de los estudios realizados demuestran que los AGEs, y concretamente el ácido gamma linolénico (AGL), poseen propiedades anticancerosas.

5.3- ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR.
Absolutamente todas las células se nutren a partir de los nutrientes que circulan por el torrente sanguíneo, de manera que las alteraciones de la circulación sanguínea motivadas por el depósito de grasas y colesterol, pueden interrumpir la distribución de los nutrientes. Por otro lado la interrupción de la circulación sanguínea a nivel cardíaco puede dar lugar a infartos y/o debilitamiento cardiaco progresivo. Los radicales libres pueden dañar las paredes de los vasos sanguíneos, de manera que en estas situaciones se facilita el depósito de grasa en las paredes vasculares. Algunos autores postulan que la leche homogeneizada posee un efecto vascular similar al inducido por los radicales libres.

Algunas soluciones:

La práctica de ejercicio físico es un modo excelente de mantener un riego sanguíneo adecuado.

Se recomienda seguir una dieta rica en frutas, verduras, fibra natural y baja en grasas saturadas, carne y productos lácteos homogeneizados.

Los suplementos beneficiosos para el sistema cardiovascular son: antioxidantes, bayas de espino albar, Ginkgo biloba, vitamina E, Coenzima Q10, L-carnitina, calcio, magnesio, potasio y AGEs.


Los AGEs disminuyen los valores de presión sanguínea y los niveles de lípidos sanguíneos circulantes, incluyendo el colesterol. Los lípidos circulan por la sangre unidos a proteínas e hidratos de carbono, esta combinación se denomina lipoproteína. Las lipoproteinas se clasifican en función de la composición porcentual lípido/proteína en lipoproteínas de alta densidad (HDL) y lipoproteínas de baja densidad (LDL). En cuanto a su función, las HDL actúan eliminando el exceso de colesterol, mientras que las LDL ejercen un efecto opuesto, es decir, facilitan el depósito del mismo en las paredes arteriales. En relación con las enfermedades cardiovasculares, los individuos con niveles elevados de HDL y niveles bajos de LDL, poseen menor riesgo de padecer alteraciones cardiacas.

Los ácidos grasos omega 3 incrementan los niveles de HDL.

5.4- SISTEMA INMUNITARIO.

Entre los factores que fortalecen al sistema inmunitario se enfatiza la actitud mental positiva como factor que incrementa la resistencia frente al desarrollo de enfermedades; por el contrario, parece que los estados de ánimo depresivos debilitan el sistema defensivo del organismo.

Por otro lado, las dietas ricas en frutas y verduras frescas y crudas, cereales integrales y productos herbales también aseguran un funcionamiento adecuado del sistema inmunitario. Adicionalmente suplementos como Echinacea, Uña de gato, Pau d’Arco, ello de oro, ajo, minerales (zinc, selenio) y vitamina C proporcionan una nutrición adecuada del sistema inmunitario. Parece ser que los AGEs estimulan al sistema inmune a través del incremento de respuesta por parte de macrófagos y linfocitos.

Se reconocen nutrientes que específicamente incrementan la inmunidad, proporcionando un aumento de las defensas frente a la enfermedad.

Según Al Gittleman (Super Nutrition for Women): …hay 45 nutrientes esenciales para el mantenimiento de correcto estado de salud del organismo.

Estos nutrientes incluyen 20 minerales, 15 vitaminas, 8 aminoácidos y 2 ácidos grasos.
Todos comparten la característica de que nuestro organismo no posee la capacidad de sintetizarlos, hecho que condiciona que deban ser aportados por la dieta y/o suplementos obligatoriamente.
Concretamente y con relación a los AGEs, el ácido graso omega 3 (ácido alfa linolénico), puede transformarse en ácido eicosapentanoico (AEP) y en ácido docosahexaenoido (ADH); y elá cido graso omega 6 (ácido linoleico) puede transformarse en ácido gamma linoleico (AGL).

Ambas series de AGEs se encuentran de manera natural en los peces de aguas frías (omega 3) y en las verduras, semillas y aceites botánicos no procesados (omega 6). La relevancia de este aspecto reside en que ambos grupos de AGEs deben ser obtenidos a partir de la dieta.

También denominados vitamina F, los AGEs deben estar presentes en la dieta junto con la vitamina E y las vitaminas del complejo B para la síntesis adecuada de hormonas adrenales y sexuales y para controlar el crecimiento celular.

Por ejemplo, los AGEs forman parte estructural de todas las membranas celulares, confieren flexibilidad y fluidez y protegen frente a la entrada de agentes patógenos (virus, bacterias y alergenos).

Los AGEs incrementan el metabolismo y la producción de energía. Contribuyen a disolver la grasa corporal, reduciendo los niveles de colesterol y de triglicéridos sanguíneos. Distribuyen las vitaminas liposolubles A, D, E y K a través del organismo, protegen a los nervios y ayudan a mantener la temperatura del organismo.

Los AGEs son las unidades estructurales de las prostaglandinas. La prostaglandinas ejercen diversas funciones como estimular la síntesis de hormonas tiroideas y asegurar la síntesis de histamina (molécula responsable de los síntomas de la alergia). Una reducción en los niveles de prostaglandinas provoca asma. Por otro lado, las
prostaglandinas alivian los síntomas de alteraciones como el síndrome premenstrual, la depresión, la artritis, las úlceras, las migrañas y el cáncer.

5.5- CANDIDIASIS.

Los AGEs ejercen un efecto inhibidor sobre el crecimiento de la cándida. Un aumento en el crecimiento de Candida da lugar a la aparición de numerosos síntomas que pueden simular otras enfermedades como alergias, infecciones respiratorias, alteraciones articulares, pérdida de memoria.

Esta levadura posee un metabolismo anaerobio de manera que la presencia de oxígeno inhibe su crecimiento y los AGEs son nutrientes que aportan oxígeno a las células.

5.6- SÍNDROME PREMENSTRUAL.

El SPM es un conjunto de síntomas que aparecen entre una o dos semanas previas a la menstruación. Su incidencia es elevada ya que afecta aproximadamente al 33% de las mujeres de edad inferior a 40 años.

Los síntomas aparecen como consecuencia del desequilibrio hormonal (exceso de estrógenos / déficit de progesterona). El exceso de estrógenos incrementa los niveles de ciertos neurotransmisores (adrenalina, noradrenalina, serotonina) y reduce los niveles de otros (dopamina, fenilalanina). El resultado de este desequilibrio se traduce en síntomas de ansiedad, irritabilidad y debilidad mental. Por otro lado, un exceso de estrógenos inhibe la acción de la vitamina B6 y causa hipoglucemia, también inhibe la liberación de endorfinas, que son las sustancias endógenas con efecto analgésico y antidepresivo.

En el síndrome premenstrual también puede observarse un incremento en los niveles de prolactina y de aldosterona (retención de líquidos en cara, manos y tobillos). Parece ser que las pacientes con SPM se caracterizan por llevar una dieta rica en hidratos de carbono refinados, productos lácteos y sodio, y pobre en minerales como el hierro.

Los nutrientes recomendados para el SPM son: complejo vitamínico B, betacaroteno, vitamina E, minerales (especialmente magnesio), suplementos minerales, la hierba cardo mariano (porque contribuye a la eliminación hepática de estrógenos), Lactobacillus acidophilus y AGEs. Los AGEs y en especial el ácido gamma linolénico equilibran los niveles hormonales.

5.7- ARTRITIS REUMATOIDE

La artritis reumatoide es una enfermedad de etiología desconocida, en la que intervienen varios factores como la predisposición genética, el tipo de dieta, la presencia de alergias alimentarias y ciertas bacterias.

Parece ser que el exceso de absorción intestinal de determinadas bacterias, antígenos y tóxicos desencadena alteraciones autoinmunes.

Estas toxinas, además colonizan el intestino reduciendo la presencia de la flora beneficiosa que habita en él.

La dieta adquiere una relevancia especial en la artritis reumatoide.En las poblaciones cuya dieta se basa fundamentalmente en el consumo de frutas, verduras y fibra la incidencia de la enfermedad es prácticamente nula. Por el contrario, las dietas ricas en azúcar, carne, hidratos de carbono refinados y grasas saturadas agravan los síntomas de la enfermedad.

Las alergias alimentarias al trigo, productos lácteos, maíz y a otros alimentos como pimiento verde, patata, tomate y berenjena, también se han asociado con la artritis reumatoide.

La aproximación nutricional a la artritis reumatoide incluye:

- Productos herbarios: uña de gato, harpagofito, regaliz, ginseng siberiano, enzimas digestivos y HCl betaína.
- Suplementos nutricionales: aminoácidos, selenio, vitaminas E y C, bioflavonoides, cinc, manganeso, cartílago de tiburón, Lactobacillus acidophilus, sulfato de glucosamina y AGEs.
- El extracto o la crema de pimienta de cayena aplicados tópicamente en el área inflamada alivia el dolor y la inflamación.


Los AGEs especialmente el ácido gamma linolénico (AGL), reduce la inflamación interna. El AGL en el organismo se transforma en ácido dihomogamma linolénico (ADL), y éste a su vez en prostaglandina E1 (PGE1), molécula con actividad antinflamatoria muy potente. La eficacia de los AGEs se ha validado en los diferentes estudios realizados. En la Universidad de Pensilvania se llevó a cabo un estudio en pacientes con artritis reumatoide; a 7 pacientes se les administraron 1100 mg diarios de AGL, los resultados mostraron que 6 de ellos experimentaron una reducción significativa de la sinovitis (inflamación del líquido sinovial). En otro estudio, también con pacientes con artritis reumatoide, se administraron 1400 mg diarios de AGL a 14 pacientes y placebo a 13 pacientes, todos ellos durante
un periodo de 24 semanas. Los resultados mostraron que los pacientes que habían recibido AGL presentaron una reducción del 36% en el número de articulaciones afectadas por la enfermedad. Adicionalmente se obtuvieron reducciones del 45% en el grado de entumecimiento y del 33 % en la rigidez articular.

Los pacientes tratados con placebo no presentaron cambios (ni mejoría, ni empeoramiento).

5.8-
OBESIDAD.

Los AGEs disuelven la grasa corporal e incrementan el metabolismo y la producción de energía. Los AGEs contribuyen al manejo del exceso de calorías en lugar de su depósito en el tejido graso. Un síntoma de deficiencia de AGEs es el deseo compulsivo de ingerir alimentos grasos. El ácido gamma linolénico contenido en el aceite prímula y el aceite borraja, activa el metabolismo del tejido graso marrón.

La obesidad es uno de los grandes problemas de salud de la sociedad actual ya que se estima que alrededor del 25-45% de los adultos mayores de 30 años padecen de sobrepeso (incremento del 10%- 20% del peso ideal).

Las recomendaciones fundamentales para mantener el peso se basan en gastar más calorías que las ingeridas; para reducir el peso, el aporte calórico debe ser inferior al gasto calórico. Y viceversa, para ganar peso, la cantidad de calorías aportadas debe ser superior a la cantidad de calorías gastadas. El organismo almacena en el tejido graso el exceso de lípidos.

Para mantener el peso, se debe seguir una dieta saludable y practicar ejercicio físico con regularidad. Con la edad, el metabolismo reduce, por tanto se debe modificar la dieta y el programa de ejercicio físico.

6-CONCLUSIONES.                                                                                                     Inicio

Los AGEs son nutrientes indispensables que deben formar parte de toda dieta saludable. La deficiencia de estos nutrientes da lugar a la aparición de numerosos problemas de salud. Entre los beneficios de la ingesta de AGEs se deben citar: la regulación de la presión sanguínea, la nutrición del sistema inmunitario, el control de la inflamación y la prevención de la formación de coágulos.

7- BIBLIOGRAFÍA.                                                                                                      Inicio

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